Oda al gordo

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Esta es una oda a un sujeto gordo y lleno de malicia.

Es probablemente, uno de los posts con más grado de sarcasmo y rencor, que he hecho hasta ahora (Y ya voy 155)

Sentimientos que estuvieron un par de días, en mi tan noble ser, y luego, como siempre me pasa, los dejé ir sin gran asombro y festejo.

No pensaba dedicarte nada, pero, ya que andamos en dolores de cabeza infinitos.

Pepas y, porqué no, más y más pepas.

Combinaciones de estas e incluso, hasta repeticiones de estas por olvidos descuidados pero perfectamente planeados y calculados.

Esta oda va para ti.

Pedazo de mal ser humano.

Gorda mierda.

Y eso que ojo, hay mierdas que no son tan gordas.

Pero tu gordura no es completamente física.

Es más existencial.

Es decir, de tu propia existencia y el cruce de esta con la mía.

Si, así de simple y a la vez complejo.

Una gran y gorda mierda.

Llena de malas decisiones, mas tuyas que mías. (siempre lavándome las manos de mi confuso y ajetreado andar)

Y secretos, muy bien guardados, te doy mérito por eso.

Cerveza y risas falsas.

Risas pretenciosas y un tono de voz forzado.

Y porqué no, más cerveza.

Vino barato (que bien que compré el barato)

Y toda su gran pedantería, egocentrismo y la infinita lista de inseguridades que cargas, gordo de mierda, se plasmaron en eso: silencio.

Un gran y gordo silencio.

Acompañado de un gordo secreto, que llevaba de la mano una gorda verdad (finalmente)

Y una gorda excusa.

También una gorda falacia.

Gordísima

Que lastima, que quema.

Quema y quema.

Ojala te quemes en tu falta de…

De todo.

Gordo de mierda.

 

Oda inspirada en Bukowski

(Sí, recién lo leo, todo mal conmigo)

Ama Ndlovu explores the connections of culture, ecology, and imagination.

Her work combines ancestral knowledge with visions of the planetary future, examining how Black perspectives can transform how we see our world and what lies ahead.