what lingers

A statement

few things to consider

1

Me llamo Andrea. Al abrir el blog, allá por el 2015, decidí crearme un seudónimo. Siempre me gustó la fonética del nombre «Antonia». No fue hasta hace poco que mi verdadero nombre empezó a resonar con mi caracter y mi forma de ser. Antonia quizás era esa persona que buscaba en las palabras y los relatos algún tipo de aceptación consigo misma, una manera de poder decir finalmente todo lo que no puede gritar en el día a día. Hay mucho contrenido entre letra y letra, entre un punto que camina sigilósamente hacia una coma. El «Aquella» no tengo idea de dónde salió, tal vez sólo sonaba bien y listo. No indaguemos en nimiedades.

Hace poco terminé de leer «Rayuela» de Cortázar. Me tomó muchos años hacerlo y por ello pienso que quizá es el libro que más veces he leído en mi vida. Rayuela te invita a leer sus páginas de la manera que quieras, vas hacia adelante y hacia atrás como si estuvieras jugando con los pies sobre un piso dinámico lleno de formas y colores. Con los años, las vidas de la Maga, Oliveira, Talita y Traveler se me hacían más y más cercanas, me inmiscuía en sus rostros, el intercambio de miradas, las conversaciones que proyectaban, casi en simultáneo, una carencia de sentido y la verdad más completa que habita el mundo de la lectura. Ya cuando me acercaba a las últimas páginas del capítulo 56, me di cuenta que la última vez que lo había leído, había estado en realidad muy cerca a terminarlo, y, conociéndome, seguro algo muy pequeño tomó parte de mi atención de sobre manera y eso fue suficiente para no poder retomar la historia y perder por muchos meses la hilación de esta.

Me casaría con la Luna si fuera posible.

Necesito desapegarme de la innecesaria responsabilidad que siento ante los defectos de mis padres.

Quiero comprender qué hay personas que solo están de paso, y también comprender que otras elegirán quedarse.

Me he enamorado dos veces en lo que va de mi vida; una de forma racional, otra hasta los huesos.

La primera me enseñó a llorar en silencio, la segunda me avejentó de tanto llorar.

Pareciera que me gusta andar llorando, pero no, solo aumenta mis horas de sueño.

Me gustan los abrazos eternos que te transportan a otras epocas.

Estoy en busca de mis amarillos.

2

Tengo TDAH, y eso me ayudó a entender muchas cosas de mi vida previa al diagnóstico que no terminaban de encajar.

No es cosa de otro mundo, creo que todos tenemos un poco de TDAH, sobretodo mi madre.

Mi capacidad para olvidar las cosas sobrepasa los límites racionales.

Pierdo cosas con facilidad, y eso, con el tiempo, me ha ayudado a desprenderme de lo material.

Soy bisexual, lo descubrí y acepté hace poco.

No me gustan las etiquetas, pero esta en específico, me ayuda a tener extensas conversaciones conmigo misma.

La gente no suele hablar con ellos mismos.

Deberían.

Amo a mi perro, se llama Emmanuel y le digo Emma, yo creo que es andrógino.

Todos aman al Emma, cuando sonríe parece un chupacabras.

3

Soy cíclica, nada es permanente, todo está en constante movimiento.

Muchas de mis creencias se contradicen entre sí.

Me gusta ayudar a la gente, pero no creo en la filantropía pura.

Tampoco puedo evitar sentirme afectada por el sufrimiento ajeno.

4

Quiero ser mamá, algún día en un tiempo, cuando esté estable económicamente.

Se llamará Emilia.

No me maquillo, me siento un payaso cuando lo hago.

A veces canalizo la energía con mis manos, la sostengo en una esfera y luego la envío a quién la necesite.

Debería hacer eso más conmigo misma.

Estoy en reconstrucción, no sé cuánto tarde, pero no hay apuro.

Hi there, thank you for coming.

This is my webpage. Is in construction. Please be patient –for both of us as I’m trying my best to understand how Wordpress works–.