Día 299
miércoles 1
Este es sin duda, el comienzo de mes más bizarro y emocionante que he tenido en mucho tiempo.
Hoy estoy volando a Arabia Saudita para tomar una oportunidad que no llega tan fácil, que no sucede tan gratuita, y que vengo esperando por años.
Allá por el 2021, justo cuando estaba por iniciar mi vida en Cusco, yo debía pasar un currículum, que, si lo hubiera hecho a tiempo y de la manera correcta, quizá me hubiera conseguido un trabajo en Dubai por algo de 6 meses.
Quizá, nunca lo sabremos.
Pero siempre me quedé con la duda.
Siempre existió la interrogante a una puerta no abierta.
Estoy en el avión, y recién caigo en la conclusión que estoy haciendo algo increíble, algo inimaginable, y que me tengo que dar todos los atributos a esta locura.
También es importante reconocer que no lo hubiera podido hacer si no estuviera sola.
Creo que nunca he estado tan sola como estoy ahora, pero nunca me había sentido tan bien de estar por mi cuenta.
De tomar decisiones únicamente pensando en mí, sin que eso implique ser egoísta.
Qué bien se siente estar sola, algunos días.
Hace tiempo no pensaba en la soledad de esa manera y no, no te voy a mentir, extraño la compañía, el empuje que a veces no me puedo dar pero que alguien que me quiere sí, los abrazos, los besos, el sexo de intercambio de energía, no uno meramente carnal y desechable.
Intento pensar en ti pero no me sale muy bien. Hay un gran vacío en ese intento de traerte de vuelta, creo que soy yo misma no necesitándote de vuelta. Estás bien ahí, en el vacío de mis pensamientos menos concurridos.
Día 300
jueves 2
Conocí a un chico.
Sí, seguramente así comienzan las mejores historias de amor, o las más mencionadas y recordadas.
Pero esta no será una historia de amor, no del romántico al menos.
Para hacer un paréntesis a lo que seguramente serán solo suposiciones en base a un breve encuentro con un completo desconocido, a quien particularmente encuentro atractivo pero ahora aún más que hemos entablado una conversación profunda, en una habitación de hotel, dejando que lentas horas de la madrugada se consuman con facilidad, diré lo siguiente: faltan 65 días para que se acabe este libro.
Este libro que no es libro, es una expiación.
De mis errores y los tuyos, de nosotras como seres humanos, siendo el “nosotras” algo ya muy inexistente en esta narrativa.
300 días pasaron desde nuestra última conversación afectuosa donde ambas miramos la luna casi casi completar su ciclo lunar.
No la vimos llena. Eso no. Eso implicaría aguantar un ratito más juntas hasta verla desaparecer, y ahí decidir que ese sería realmente nuestro final.
No lo hicimos porque eso solo extendería el tiempo de vida de algo ya inerte.
Ya no derramo ni media lágrima al pensar en ti.
Entro a tu perfil de whatsapp y tu foto no me genera nada.
Lo he logrado. 65 día antes de mi deadline.
Día 301
viernes 3
Fuimos a las oficinas de Balich durante el día.
Iba a haber un partido en el estadio y no iba a tener mucho sentido trabajar solo hasta las 2 de la tarde teniendo tanto que hacer.
Mandé muchos correos y en los intermedios seguía sin creer que estaba en Arabia Saudita trabajando. Se me irá reventando el globo, por así decirlo, a medida que pasen los días.
La ciudad es un campo de arena, como lo predijo Cy cuando le conté a dónde estaba yendo.
Parece que está cubierta de una ligera capa de arena. Todo. Hay esta sensación como de arena en el aire y también se puede ver desde una perspectiva más angular.
Hice videollamada con mi madre y me di cuenta, mirándome chiquitito en la cámara, que estaba feliz. Genuinamente feliz. Feliz y realizada. Y aunque comprenda, bajo mucha prueba y error con el paso de los años, que la felicidad es momentánea, me sentí bien de estar en ese momento cumbre donde todo parece estar en su lugar.
Dentro de la llamada recordé, por elección mía, que hace un año, exactamente, era el ser humano más infeliz de este planeta. O al menos así lo sentí al recordar cómo era estar en el ojo de la tormenta.
Nos hicimos tanto daño que estar “en la mierda” solo era una amable forma de decir que muy en el fondo es muy probable que hasta me quería morir. Morir por no saber amar. Morir para poder amarte libre de mis errores, los únicos que podía ver en ese momento.
Hoy estoy segura que tú y yo nunca más nos volveremos a ver.
Hoy estoy segura que eso ya no me afecta como antes, y que hasta estoy agradecida que así vaya a ser. Lo decreto.
También hablé con Lu, algo más de 2 horas.
Qué bonito haber reconectado con ella justo antes de irme. Definitivamente es una de las personas que no quiero perder en mi vida. Aunque nos separen muchos kilómetros e historias perdidas en la inmediatez de la vida y sus peripecias.
Peripecias.
Nunca debí escribir esa micro obra pensando en la española.
Ahora que lo pienso, ya no me emociona verla a fin de año.
Gente que va y viene. Así somos los seres humanos.
Estamos y no estamos. Estamos donde debemos estar, así a veces estemos en total desacuerdo con ese hecho inefable.
Día 302
sábado 4
Día libre.
El primero y quizás el único que tenga en mi tiempo acá, cuando las cosas empiecen a ponerse más y más interesantes.
Día 303
domingo 5
Día 304
lunes 6
Día 305
martes 7
Día 306
miércoles 8
Día 307
jueves 9
Día 308
viernes 10
Día 309
sábado 11
Día 310
domingo 12
Me desperté con una sensación extraña de no saber dónde estaba.
Estaba sola, eso es cierto.
Estos últimos meses, la soledad es lo que más he experimentado, y he descubierto que ya no me afecta como aquella vez en Uyuni, con esa sensación de necesitarte a mi costado.
Lo curioso es que hoy si te recordé bastante.
En especial esos días en Ayllupampa, donde no teniamos plan alguno, solo sabíamos que queríamos estar juntas y ya. Ese era nuestro plan.
Faltó aterrizarlo un poco más.
Día 311
lunes 13
Día 312
martes 14
Hoy comenzaron ensayos el grupo de locales.
Qué distintos.
Qué agradables unos y otros no tanto.
Día 313
miércoles 15
Día 314
jueves 16
Día 315
viernes 17
Día 316
sábado 18
Día 317
domingo 19
Día 318
lunes 20
Día 319
martes 21
Día 320
miércoles 22
En algún momento de estos días sin parar de trabajar, me quebré.
Quizá pasó después, quizá antes.
Melissa no llegaría a tiempo para el ensayo. Ensayo que por supuesto se tardaría en comenzar, pero que yo tenía la obligación de cumplir mi parte: traer al cast a tiempo.
Me confié en lo que me dijo Giulia: el taxi está disponible.
Me confié y no lo reconfirmé, y Melissa llegaría tarde con un shuttle que llegaría en 15 minutos a Park Inn.
Solo me quedaba esperar.
Día 321
jueves 23
Día 322
viernes 24
Día 323
sábado 25
Día 324
domingo 26
Día 325
lunes 27
Show Day, finally.
Llegó el día que tanto habíamos esperado desde hacer 4 días.
La gente ya estaba cansada, física y mentalmente, y bueno, emocionalmente.
Agotados hasta los tobillos esguinzados (varios) por el piso mal hecho del estadio.
Nos queríamos ir a casa, sí, pero una parte de mí quería quedarse un mes más, solo para seguir haciendo algo que disfruto hacer: tener el control, estar activa.
Día 326
martes 28
Día 327
miércoles 29
Día 328
jueves 30