Día 147
jueves 1
Perdí mis lentes de sol el martes que iba de regreso a casa y escuché tus audios respondiendo al mensaje, un poco fuerte pero cierto, que te envié el viernes pasado.
Los dejé en el asiento, o se me cayeron, o algo pasó pero no llegué a casa con ellos y me dio mucha cólera seguir perdiendo cosas de esa manera.
Entonces fui a Urubamba a intentar recuperar las zapatillas que olvidé el año pasado en esa zapatería que me recomendaste y que luego, por el paro, nunca más abrió.
Y las recuperé.
También ayudé a Kari a pintar las paredes de su casa.
¿Por qué son importantes los lentes en la historia? No lo sé.
Me parece increíble haberlos dejado en una combi, luego, a los dos días pasar por el paradero y preguntar por ellos y que el conductor los tenga ahí, frente a él, como esperando que yo regrese por ellos.
Pero, ¿cuáles eran las posibilidades de qué yo regrese a la misma combi donde los dejé? Casi nulas.
Hemos retomado el contacto y ahora nos mandamos mensajes más seguidos. No está bien, siento que en alguno de esos intercambios te puedo dar a entender que estoy en el valle y me quedaré esperando que me digas para vernos. Lo cual no pasará.
Visité a los niños de Paqari y me llené de amor, y todas estas ideas sin sentido sobre verte se esfumaron.
Algunos niños me recordaron, otros no. Conocí a Bruno, el nuevo director, tiene algo raro en los dientes.
Acompañé a almorzar a Paqari y se notaba que necesitaban hartas manos. Justo esta semana se van los únicos dos voluntarios y va a ser un poco caótico.
Tuve terapia después de algunas semanas y nuevamente me quedé con la sensación de que hablaba con una amiga que me daba buenos consejos, y no tanto con alguien que pueda guiarme en la vida a llevar mejor mis problemas.
¿Cómo se termina una relación con una psicóloga? No lo sé.
Vino y pizza y tiempo de calidad con Simo, que me ha estado alojando estos días, pero con quien es muy incómodo dormir porque siento que se despierta al pequeño ruido que pueda hacer por la noche.
Día 148
viernes 2
Finalmente llegó el llanto.
Hace mucho no lloraba por ti, había olvidado lo feo que era llorar por alguien que ya no está en tu vida.
Todos estos días me enfoqué en decirme y decirle al mundo que “estaba bien“. Pero resulta que no estaba tan bien como creía.
Había la posibilidad de cruzarme contigo en una fiesta que hubo después del match de impro y me dieron todas las posibilidades y cartas abiertas para salir.
Elegí no hacerlo teniendo muy presente las palabras de mi mejor amiga “evita ir a los lugares donde creas que pueda estar ella“.
Y eso hice, y luego, camino a casa de simo, me rompí en llanto.
Lloré tanto.
Me moría por verte, por abrazarte, por llenarte la cara de besos como antes hacía. Me rompía el corazón saber que nunca más podría hacerlo y sí, en este viaje, guardaba muy dentro la esperanza de verte una última vez más y pasar la noche juntas, existiendo en ese universo que solo tú y yo conocíamos.
Día 149
sábado 3
Hoy no tomé mi pastilla para el TDAH porque tenía ganas de beber y no quería que se me crucen los cables.
Hice muchas cosas, quizá no tan bien organizadas porque terminé llegando tarde al día de integración del cole de simo, pero aún así, considero. que fui bastante productiva.
Día 150
domingo 4
150 días sin ti.
Podría hasta ser el nombre de una película.
Una película sobre la ruptura eterna que marcó muchos hitos en la vida de una persona, cuyo nombre seguro es poético y cuya historia, seguro es muy familiar.
Me desperté con ganas de llorar.
La regla, la luna, esta incapacidad de poder verte.
He sobrevivido al fin de semana donde era posible que nos crucemos.
Lo he manejado, dentro de todo, bastante bien.
Pude haberte escrito, llamado, lo que sea.
Pude haber buscado cualquier excusa y aparecerme en la casa naranja de yucay, que alguna vez también fue mi casa pero que nunca sentí como si fuera mi hogar.
Y no lo hice. Nos destruiría volvernos a ver y quedaría muy triste al ver cómo tú ya pudiste pasar la página, mientras yo, pues aún te escribo estas 365 cartas que nunca te enviaré.
Salí a caminar con Alana y Malo a la cruz de Urubamba, es extraño que nunca me haya interesado esa cruz o esa caminata en particular.
Probablemente ni sabía que existía.
Hoy hace un año empezaba el Camino De Santiago.
¿Dónde estaría o estaríamos ahora si nunca me hubiera ido al otro lado del mundo a caminar?
Seguro seguiríamos juntas.
Juntas e infelices.
Día 151
lunes 5
Regresé al San Juan, donde tuvimos nuestra primera salida sin saber que era nuestra primera salida de muchas en los caminitos de Yucay.
Llegué al mirador del misionero y hice un ritualito para soltarte: dejé la notita que me regalaste en una botella de cerveza que cargaba un girasol.
“Estos girasoles necesitan el sol de tus ojos“
Me hubieran gustado más notitas, nunca las hubo.
Sentí la caminata pesada, muy pesada, mucho más que otras veces. Y eso que el carro de Malo y Alana nos había adelantado bastante.
Previo a eso, tuve un colapso nervioso al creer que el carro se me iba para atrás en una cuesta no tan empinada.
Ese es mi gran miedo: irme para atrás en el carro y no poder frenar.
Me pregunto cuál es el trasfondo de este miedo tan específico.
Llegamos a la cascada, tomé sol en el mismo lugar que lo hicimos juntas hace dos años. Y Lu me grabó, tan como lo hiciste tú.
Parece masoquismo ¿no? Volver a los lugares que hacen mi mente volar con la tuya, aunque hace mucho, mucho tiempo que ya no estamos juntas en alma.
Busqué a nuestra casera del chicharrón y resulta que se mudó a Pachar, fue extraño ver su restaurante destruido y a mitad de construcción. Terminamos comiendo chicharrón al frente.
He hecho todo lo que tenía que hacer acá, estoy lista para pasar la página.
Día 152
martes 6
Sólo han pasado 5 meses.
Me tomó 5 meses para volver al valle y ver la luna de distinta manera.
5 meses para que mi corazón deje de estrujarse con cada recuerdo de nuestra vida juntas.
Estaba molesta contigo la semana pasada. Te dije que no tenías ni valores, ni principios, ni respeto hacia mí. Estar acá le ha bajado esas revoluciones espantosas que empecé a sentir hacia ti.
Por ahora tengo el recuerdo aún muy fresco, pero sé que la siguiente vez que esté en este lugar será mucho más llevadero.
Manejé a Ollanta para tomarme una última cerveza en el English, abracé a Mile que estaba de pasadita y a quien alguna vez le dije que me moría por tí. Luego vi a Kao para despedirnos por un tiempo.
Me contó que habías qab estado hablando mierda de mí y ese fue el punto de quiebre (final) entre tú y yo.
Te borré finalmente de mi celular y eliminé cualquier opción a que vuelvas a escribirme alguna vez en tu vida.
Sí, así de fuerte, así de determinante.
Si me pagas, qué bueno, y si no, pues solo confirma la persona que creo que eres y siempre fuiste conmigo: deshonesta.
No dejaré de escribirte, me propuse hacerlo por 365 días, pero todo ha cambiado ahora.
Ya no me aferraré a la idea de tí, ya sé que no existe.
Día 153
miércoles 7
Me faltaron días en el valle.
Hice de todo, vi a todas las personas que quería ver y de las que no me había podido despedir a finales del año pasado, en mi caótica huída.
Y aún así, me faltó tiempo.
Con esa sensación me tomé la última cerveza en Kachiwasi, pero al mismo tiempo, sabía que si me quedaba un segundo más todo me iba a seguir removiendo por dentro.
Me fui con los ojos hinchados y muchas ganas de haberme cruzado contigo un segundo.
Solo un segundo.
Estaba molesta por lo que me había enterado y, aún así, te daría un gran gran abrazo, buscaría tus labios y recordaría, por breves pero eternos momentos, cómo era estar así de enamorada.
Llegué a Cusquito un poco tarde, salimos a cenar, le conté a mis amigas lo enojada que estaba contigo y me dijeron que te deje bloqueada por siempre.
Probablemente eso no suceda.
Día 154
jueves 8
Empezamos Choquerirao.
Este era un destino/trek que Carlita quería hacer desde hace años y finalmente nos habíamos organizado para hacerlo antes de nuestras partidas.
El primer día la cagué porque salimos después del almuerzo con un solazo y un camino bastante desértico, el Emma se quemó las patitas y cuando llegamos al albergue lo primero que hizo fue meterse debajo de la cama.
Esa es una señal de dolor y de miedo, algo que yo no estaba muy al tanto porque siempre me he confiado en que “mi perro camina“ sin percatarme mucho en cómo estará el camino.
Dentro de todo, fue un día bastante tranquilo, 8 o 9 kilómetros hacia abajo, a mitad de la montaña.
Mañana toca seguir bajando y luego un subidón hasta Marampata que está a solo 5km del sitio arqueológico.
Que rico volver a caminar, pero ojo, sin mochila en espalda.
Día 155
viernes 9
Salimos súper temprano, lo que ayudó a que el Emma no se queme las patitas como ayer.
El grupo es lindo y vamos a buen ritmo.
Estuvimos en la cima justo antes del medio día, hicimos unos 11 kms.
El río Apurímac divide Abancay de Cusco y notas la diferencia al cruzarlo, en la parte de Cusco hay más vegetación, por ende, más sombra.
Aún así, los últimos tramos ya era pura inercia y fuerza mental, más que física, todo está en la mente finalmente.
Si quieres te rindes y dejas que el dolor muscular se apodere de tus piernas y espalda, si quieres sigues pasando un pie por encima del otro hasta llegar a la cima.
Así de simple.
Pasamos la tarde ahí, con una vista increíble y mucho, mucho relajo, sobretodo porque no hay internet.
Qué bonito desconectar para conectar.
El Emma está mejor, pero siento que igual está un poco resentido hacía mi, por haberlo llevado a un caminata de 4 días sin consultarle.
En mi defensa, era mejor estar ahí que encerrado en el depa de Lima.
Día 156
sábado 10
Hoy fue el día más fuerte.
Despiertos de las 4 de la mañana, llegamos a Choquequirao, mi hermana. y mamá se perdieron con Sandro por no levantar la mirada y tomar otra ruta, con Vero y Eliana los esperamos en las ruinas como 1 hora, hacia algo de frío luego de haber estado en movimiento, una perrita nos siguió desde. el pueblito y me rompió la legging de un mordisco, el Emma estaba un poco arisco con ella.
Visitamos el sitio por unas horas, foto por aquí, foto por allá, la vista era alucinante, todo verde, un aire a seja de selva muy bonito.
El emma se estaba recuperando, pero aún así, siento que las bajadas no son su fuerte.
Supongo que tiene que frenar mucho y eso le hace algo a sus almohadillas.
Mi hermana y mamá no ayudan mucho porque estuvieron criticándome todo el camino, diciendo que el Emma sufría y que era una mala madre por llevarlo, pero hice caso omiso y al terminar el día el Emma estaba bastante bien.
Al igual que el camino, tampoco pude ir mucho con ellas porque llevamos ritmos diferentes.
Supongo que sí me gusta ir rápido, pero no porque esté apurada, si no que disfruto más si no paro, se me acelera el corazón, me cuesta y luego tomo un descanso cuando realmente lo necesito.
El camino me dejó con la sensación que debía ir más lento, y ahora este, me recordó lo mucho que me gusta ir a ese ritmo tan activo que tengo al caminar, y está bien.
El Emma, por otro lado, me enseñó a ir lento, a parar más veces, a observar todo lo caminado y esperar al resto.
Nos agarró el atardecer uy un poco de noche en plena subida al albergue donde nos quedamos la primera noche, decía que serían solo 2 kilómetros pero estoy segura que fueron mucho más.
El cielo era maravilloso y la constelación que siempre me jala el ojo, y que siempre intento encontrar en cielos estrellados es la de Escorpio, la que veíamos juntas desde nuestro techo en Yucay.
A ese techo donde cayó una lluvia intensa y subimos descalzas a pararnos debjado. dela lluvia.
Debimos quedarnos más tiempo, debimos quedarnos toda. lavida.
Este camino me ha ayudado a soltar los sentimientos negativos que tengo hacia ti, creo que la clave está en no sentir nada, ahí es donde realmente creo que podré soltarte, sacarte de mi piel, minimizar el llanto, aligerar la espalda.
¿Seguiré recordando cosas tan puntuales cuando esté al otro lado del mundo?
Ay los caminos de la vida, siempre tan sabios.
Día 157
domingo 11
´ultimo día y salimos bien temprano para no agarrar el feo sol en la parte desértica.
Todo subida, pero no se sintió tan grave como la subida a Marampata.
Algo que estaba previsto hacerlo en 5 horas, lo llegue a hacer en un poco más de 3 horas.
Nada mal, para estar en altura.
Al Emma le fue mucho mejor en la subida, llevaba la delantera y fue perdiendo su cara de compungido/enojado que lo caracteriza tanto.
Mi bebé.
Intento no pensar en que estaré sin él por más de un año, pero a veces es inevitable mirarlo y de pronto ya sentir nostalgia de nuestra separación.
Pienso que un año se pasa volando, pero a la vez, no quiero que se pase volando, quiero que sea el año más largo de mi vida para poder disfrutarlo al máximo.
Llegamos de regreso a Cusco por la tarde, conseguimos un lugar para quedarnos con el Emma y no incomodar a Lore en su depa.
Fui a buscar el kennel y nos despedimos hasta nuevo aviso, manteniendo la esperanza que ella venga a lima en agosto, antes que yo viaje.
Invitamos a mi ma a cenar, era lo mínimo que podíamos hacer después que ella nos invitara a este gran viaje.
Mi madre siempre invitándonos, pensando que no podemos costearnos la vida, o simplemente siendo mamá gallina.
La invitaré a muchos lugares cuando me encuentre en mejor situación económica.
Día 158
lunes 12
Adiós Cusquito, nos vemos en un tiempo.
Encontré los aretes exactos que perdí a las afueras del mercado de San Pedro y guardé el par que no se me cayó para alguna futura pérdida; me compré ese chicharrón que nos gustaba de 5 soles; tomamos frutillada; saqué el certificado del Emma y envié mis cosas por Marvisur.
Regresando al hotel nos dimos cuenta que había dejado los platitos del Emma en el último pueblito donde estuvimos y salí a pie a buscar platitos, lo cual no fue tan facil, pero di con ellos.
Almorcé con Chris y nos pusimos. aldía de nuestras vidas, algo que no habíamos podido hacer en todo este tiempo que había vuelto y que ya se terminaba.
Cusquito de. micorazón, me dista tanto en tan poco tiempo.
No me arrepiento de haberme mudado y aunque me cueste decirlo, tampoco me arrepiento. dehaberme ido.
Era lo que necesitaba hacer en ese momento, y aunque lloré mucho y. mearrepentí al segundo de poner los pies afuera, ahora entiendo que era lo que debía hacer para estar tranquila.
Si me quedaba, no tengo la certeza que seguiríamos juntas, y si es que así fuera, seguramente sería una relación muy tormentosa donde me sacarías en cara cada día que “me abrí de piernas“ cuando pude, ente otras cosas que seguro me seguirían doliendo.
Me lastimabas el alma, es la verdad.
Me hacías sentir tan pequeña e indefensa.
Me quitaste algo que me ha tomado tiempo recuperar, y no pienso volver a perderlo.
Te deseo lo mejor, siempre. Espero que encuentres lo que estabas buscando y que yo no te lo pude dar, y que hagas en esta vida lo que viniste a hacer.
Día 159
martes 13
Llegar a mi cuarto nuevamente desordenado resulta de muy poca ayuda.
Tengo que tomar aún fotos de ropa que no consigo vender, y otro tanto de pendientes antes del gran viaje como sacar la visa a China.
Ha sido un martes lento.
Retomé las pastillas estas para el TDAH.
Me dio un bajón emocional y luego seguí con mi vida, nada muy grave, nada muy memorable, solo está sensación de inhalador artificial que alguna vez sentí cuando tomaba antidepresivos.
Extraño la depresión a veces, me hacía no comer.
Ahora no puedo dejar de comer.
Día 160
miércoles 14
Salí a tomar un café con mi buen amigo Lexter.
Siempre terminamos hablando de lo mismo pero más elaborado: el amor es complicado, las personas tienen traumas, todos necesitamos terapia.
Hablando de terapia, hace tiempo no voy a terapia.
Supongo que tengo varias cosas de qué hablar pero creo que dentro de mí quiero cambiar de terapeuta, y buscar, alguien quizá que se especialice en TDAH.
Ah, sobre las pastillas por ejemplo, no he estado siendo muy constante.
Esta semana las retomé, y cuando lo hice, sentí un bajón emocional que no sentía hace tiempo.
Esa tristeza que no tiene mayor explicación y que no logras controlar, esa es la peor.
Porque solo llega sin aviso y no puedes hacer nada al respecto, solo esperar que pase.
Al final, todo pasa.
Lo bueno, lo malo, todo siempre pasa.
Día 161
jueves 15
La mamanita no comenzó quimio hoy.
Estuve pensando que quizá no era tan necesario que cambie mi pasaje, pero lo hecho, hecho está.
Me gusta estar acá, con ellas, jugar cartitas, comer en el comedor que siempre para lleno de computadoras, papeles y chucherías.
Está un poco ansiosa respecto a la quimio, y nosotras, bastante tranquilas la verdad.
El hecho que sea un tratamiento “preventivo“ ayuda con la situación.
Pero, ¿qué tal si no es tan preventivo como nos lo han pintado?
Intentaré no pensar en eso.
Día 162
viernes 16
Empezaste a pagarme, finalmente.
Temprano por la mañana te desbloqueé para coordinar sobre la devolución de la bicicleta, intercambiamos algunas palabras frías y distantes, como hemos venido siendo desde que retomamos el contacto, y luego me enviaste la captura de pantalla con un primer pago de 200.
Gracias por eso.
Es un avance que nunca creí que tendría contigo.
Hubo un día, volviendo a nuestras conversaciones frías, que si me escribiste con un solcito.
¿Qué fue eso?
¿Querías suavizar el intento de amenaza que te envié sutilmente al decirte que podía hacer esto público?¿Estabas siendo amable?¿Sabías que estaba en el valle y querías quizás cambiar el rumbo de nuestras vidas, nuevamente?
Me lleno de preguntas que nunca contestaré.
Ya no es tan constante, viene por ratos, pero ya no es angustia, solo es un espacio vacío en mi corazón, que me recuerda que ya no estás ahí.
Todos los 16 te extraño, un poco menos, pero aún está ahí la nostalgia de tenerte cerca a mi.
Día 163
sábado 17
Salí a bailar al Valetodo.
Salí con otra intención, salí abierta a la posibilidad de encontrar a una chica que me guste y chapármela.
Perder el miedo de tener alguna interacción de ese tipo con otro ser humano, sea hombre o mujer.
Mi mirada siempre se va a los hombres, pero ocasionalmente me permito ver chicas.
Es un proceso, esto de la bisexualidad, que aún estoy aceptando en mi vida.
Bailamos, nos divertimos, me rodeé de amigos gays míos y de Bryan, y me regresé a casa misteriosamente en un taxi.
Tengo mucha suerte con los taxis, tengo que mejorar mi radar de peligro si me quiero mudar al otro lado del mundo.
Día 164
domingo 18
Le he perdido el miedo al sexo con hombres y eso, querida desconocida, es un gran avance para mi.
No sé si alguna vez te conté pero aprovecho este espacio, al que probablemente nunca llegues, para decirte que me ha costado mucho poder soltar mis ideas preconcebidas respecto al sexo.
Llegaste a mi vida a cambiar eso y darme seguridad respecto a mi cuerpo, y cuando dejaste de estar sentí nuevamente el bajón de no quererme desnuda.
Eso y mis otros traumas respecto a esa situación que tuve hace unos años.
No fue una violación, pero estoy segura que no hubo consentimiento.
Y eso me aterra.
No sé aún como abordarlo.
En lo que manejaba a su casa me pregunté para qué estaba yendo realmente, e igual fui.
Fue agradable, me sentí cómoda.
Genuinamente cómoda y feliz de no terminar de ese encuentro con moretones, como lo hice en Cancún.
Nos merecemos buen sexo, no pedimos mucho tampoco.
Este breve encuentro me empujó a hacer algo que estuve evitando por obvias razones, llegué a mi casa en la madrugada y colgué mi perfil de Bumble.
Día 165
lunes 19
Me devolviste la bicicleta, finalmente.
Muchas cosas buenas han pasado últimamente.
¿Qué pasó? ¿Te entró finalmente la culpa?¿Ya arreglaste tu situación y los miles de proyectos que seguro tienes en bandeja?
Habíamos quedado que la recogería en una dirección, luego, en algún momento del día cambiaste la dirección y me indicaste que transportarían la bicicleta de una dirección a otra.
Lo cual, habría muchas preguntas que seguro no contestarías.
Es decir, si podían mover la bici de Miraflores a San Isidro… ¿por qué no me la podían llevar a casa?
Y finalmente así fue,.
Ya de regreso del aeropuerto el chico, o la “movilidad“ como pusiste, fue a dejármela.
Estaba intacta.
Gracias.
Día 166
martes 20
Hace tiempo no te escribo.
Perdí la costumbre, perdí las ganas.
Perdí eso que aún me hacía extrañarte.
Las pastillas del TDAH me ponen un poco tonta, creo que fue la falta de constancia desde que inicié con el tratamiento que aún me ocasionan ese efecto de orfenadrina activa que no termino de comprender.
Cuando me fui del valle estaba muy enojada contigo, triste respecto a nosotras y agobiada por el paso del tiempo que por un momento pareció irse hacia atrás.
Caminar me ayudó a aflojar mis sentimientos de rechazo hacia ti.
Ahora siento que ya no siento nada.
Pero aún no confío a ojos cerrados lo que pueda decirme la cabeza y no el corazón.
Día 167
miércoles 21
Hay días que sí te extraño.
Pero los días se pasan tan rápido que la sensación dura muy poco.
Hoy escuché muchas veces “Love to go“, la canción que llegó a mi playlist el fatídico día que todo se fue a la mierda.
Estos son los lyrics:
Viviendo en el carril rápido
El tiempo es oro
Estoy contando los segundos
Te puedo sentir en mi piel
Voy
En en otra dirección
Lamento que la tuya sea diferente
Y mee está destrozando por dentro
No puedo seguir moviéndome de atrás hacia adelante
Iré por mi camino, tú ve por el tuyo
Perdida en medio de todo
¿Las cosas serán las mismas cuando regrese?
No olvides que me dijiste que
Siempre contestarás cuando llame.
Llevaré nuestro amor para llevar
Porque donde quiera que vaya
Serás mi hogar
Llevaré nuestro amor para llevar
No importa a donde vaya
Serás mi hogar
Llevaré nuestro amor para llevar
Todo hacia dentro
Me diste el cielo
No tengo dudas
Después de lidiar con las lágrimas
Siente la radiación de mis sentimientos
Les puedo dar un significado
Pero sé que vales el riesgo
La cantaba sin saber que era exactamente lo que sentía.
Día 168
jueves 22
Hoy mi abuela empezó quimio.
A las 6 fue a buscarme al cuarto ya lista para su cita de las 7:30.
Me desperté sobresaltada, como cuando mi madre duerme y le pido algo y ella piensa que ya es el fin del mundo.
No pude quedarme con ella en la sesión porque Vale, que no vive acá, también fue y era razonable que ella se quedara y aprovechara en estar con su abuela.
Estaré para la de julio.
Julio ya casi es mañana, mañana ya casi se acaba el año, ya casi han pasado 6 meses de nuestra ruptura (oficial)
¿Pensarás en eso tanto como yo?
En la madrugada cambié mis preferencias en Bummble y elegí la opción de “solo chicas“.
Al comienzo nada me llamó la atención, ninguna de ellas era tu.
Tiempo y paciencia.
Igual no tiene sentido, me voy en menos de dos meses.
Día 169
viernes 23
Salí a bailar por el cumple de Lu y todo se salió de control un poco.
Me desperté pensando, “son estas pastillas de mierda“, pero vamos por partes.
Hace mil años no paso un cumpleaños con Lu, la última vez que intenté hacerlo fue en pandemia y Lu me rechazó de muchas formas que en ese momento no entendí, pero que años después terminó confesando que estaba men una depresión y locura de la que no podía salir.
Me hubiera gustado estar ahi para ella cuando más lo necesitaba.
Me puse guapa, me sentí guapa, y aproveché que mi hermana estaba de viaje para usar su ropa.
Me descuidé con el alcohol y olvidé que mezclar pastillas estimulantes como son las del TDAH no es una buena idea.
Me fui a negro a mitad de la noche, perdí la chaqueta de mi hermana que no me había autorizado a usar, y me desperté con una sensación de angustia importante.
Día 170
sábado 24
Más tarde pude recuperar la chaqueta y le invité a Lu un sánguche, además hablamos y cosas así.
Dejé al Emma en el galpón, pero fue innecesario porque mi madre llegaba de viaje en unos días.
Igual, cuando caí en cuenta de ese pequeño detalle, me reconforté pensando que es bueno que se vaya acostumbrando al galpón, dado que va a estar un poco en ese movimiento.
Me llena de pena dejarlo de esa forma, solo asumiendo que los perritos se adaptan y punto.
El Emma es un tanto nómade con tanta mudanza física que nos venimos mandando desde que nos conocemos.
Día 171
domingo 25
Salimos para Tacna.
Si me había planteado lo extraño que sería pasar tantas horas en un carro con un chico con el que has tirado y no has vuelto a hablar del tema, pero igual lo hice, de necia.
No sabía cómo saludarlo y a la hora de la hora, elegí no saludarlo para nada. Él se dio cuenta y me saludó en el cachete.
A partir de ahí todo fluyó mucho mejor.
Somos amigos, hablamos como tal y no hay ningún tipo de señal o actitud por parte de los dos que indique lo contrario.
En algún momento, ya muy cerca a Arequipa, hablamos de lo ocurrido y quedamos que sea algo libre y casual.
Jose señaló que de lo que me iba conociendo le daba la sensación que yo no podía tener relaciones casuales con la gente porque me involucro demasiado, lo cual es cierto, pero le aseguré que eso no pasaría porque me estoy yendo del pasís, entonces, así quisiera entablar algo, es fpisicamente imposible.
No sé habló más del tema y cuando nos preguntaron si dormiríamos juntos, él prefirió no hacerlo.
Problema resuelto.
Y mejor, en realidad no necesito involucrarme con alguien a estas alturas de la vida.
Día 172
lunes 26
El viaje continuó de manera más holgada.
Salimos a tomar queso helado a la placita de Yanahuara con su amigo del cole que nos había recibido, almorzamos en una picantería y luego compramos algunas porciones de torta para la sobremesa antes de partir hacia Tacna.
Es ahí donde entré un poco en conflicto.
Su mamá le preguntó si le gustaba alguien y él dijo que no.
¿Qué hago con esa información? Me lo tomo deportivamente, no queda de otra.
Por ese tipo de cosas es que no soy de tener algo casual con la gente
Y no está mal, simplemente no puedo.
El resto del camino hablamos de todo y hasta de cosas profundas respecto a las relaciones.
Esa parte me gustó.
Hablar libremente, sin pretensiones de ningún tipo.
Dos seres humanos que pueden ser amigos al volante.
Llegué donde Kimberly para darle la sorpresa a mi papá al día siguiente, cuando llegue mi hermana en avión porque ella no es tan hueva fritas como yo para aceptar hacerlo por carretera.
La Yva me contó un poquito de su vida y sus gustos antes de irnos a dormir, y eso jamás lo olvidaré, son esos pequeños momentos con mi hermana los que hacen todo el viaje valer realmente.
Día 173
martes 27
Fue en realidad la cara de mi papá con la sorpresa de encontrarnos en la parte de atrás del carro de Kimberly lo que hizo valer cada segundo del viaje en carretera.
No se lo esperaba.
Según él, “andábamos muy ocupadas con nuestras vidas y nuestros viajes“ para no venir en su cumpleaños número 55.
Fue una bonita sorpresa.
Nos dimos uno de esos abrazos que duran muchas vidas.
De esos que no se van por varios meses, menos ahora que es la verdadera despedida, al menos por un año, y hacia donde nos lleve la vida.
Sé que en el futuro habrán despedidas más largas que esta, pero tener a mi familia cerca siempre es uno de mis grandes logros y fortalezas.
Todo está por cambiar.
Amo a mi papá, me da pena no estar tanto en contacto con él.
Debería ser mejor hija y llamarlo al menos una vez por semana.
Lo pondré como objetivo, como pendiente, como lo que sea pero resaltado en la agenda.
Día 174
miércoles 28
174 días sin tí.
Parece surreal que ya no estés en mi vida.
Me parece aún más extraño que te siga escribiendo, con menos regularidad que los primeros días, pero aún me tienes acá.
Aún habitas mi piel, y parte de mi día.
Salí con Jose a pasear a Cori por la Bolognesi.
Nos cruzamos con unos amigos, y luego con el Chino, y luego, mientras caminábamos, sentí que medio Tacna nos estaba observando.
Todo bien, no hay sentimientos involucrados, solo es un buen amigo, me repetía constantemente.
Luego llegué donde Ale y terminé admitiendo que “creía que podía gustarme“
Es que así soy, me involucro con las personas con las que interactúo.
También siento que es un poco de falta de autoestima, siento atracción al mínimo gesto de interés por parte de alguien.
Me he estado sintiendo gorda últimamente, no he subido mucho de peso pero yo sé que no estoy como estuve en verano, y eso me pone aún más ansiosa.
Salimos a tomar, tomé de más pero me mantuve bastante consciente y un amigo que no veía hace mil años, y que realmente nunca fuimos tan amigos, me terminó confesando que siempre se murió por mí, que yo era su amor platónico, y que aún le parecía hermosa.
Hace poco se comprometió con su novia de 7 años.
La vida.
Día 175
jueves 29
En la madrugada me pasó algo particular.
Los recuerdos son vagos, pero parece que llegué, me metí a la cama donde estaba durmiendo mi hermana y quise robarle la almohada, ella no se dejó, nos empezamos a pelear con patadas y jalones de pelo, como lo hemos hecho toda nuestra vida de hermanas.
Mi papá entró a la habitación para separarnos, se despertó Mayra también y la Yva.
Todo un acontecimiento a las 5 o 6 de la mañana.
Mi hermana terminó durmiendo en la sala y tengo un segundo vago recuerdo de haber ido a buscarla para decirle que regrese a la habitación, pero de muy mala manera.
Hoy fue difícil acercarme a pedirle perdón por el corto circuito que tuve al regresar de mi no caótica salida.
Sentía verguenza. ymuchas ganas de llorar.
De hecho, varias veces me metí al baño a llorar un poquito y luego salir a poner buena cara.
Fue una mañana bastante extraña.
No hablé casi nada, solo existí y asimilé que no había tenido. unbuen comportamiento, pero sin estar muy segura de qué lo había desatado.
El alcohol en mi cuerpo solo lo maniobró por mí, pero había un trasfondo que no llegaba a descifrar.
La Yva me ayudó a pedirle perdón a Da, y durante el día fue soltando el enojo.
Fue un cumpleaños número 55 bastante tranquilo de mi pa, sobretodo porque al almuerzo se fue al cumpleaños de uno de sus amigos, lo que nos permitió compartir un momento solo con Mayra.
Eso me gustó, la siento más abierta y amigable con nosotras, eso es lo que faltaba, lo que necesitábamos para aceptar que eventualmente, este año o al siguiente, se casará por la iglesia con mi papá.
Mayra es un buen ser humano, espero sean muy felices y que mi papá finalmente se quede con la persona con la que envejecerá.
En este cumpleaños recogimos a mi pa que estaba ya un poco picado, felizmente se le fue pasando en lo que comimos torta e hicimos Karaoke.
La prueba va a estar esta madrugada, cuando al día siguiente haya mantenido la sobriedad.
Esa es la parte que más le cuesta: dejar de tomar una vez que ya empezó.
Sería muy triste pasar un último fin de semana con él y que él no esté sobrio.
Día 176
viernes 30
Muy orgánicamente organizamos un almuerzo con mis amigas de la promo y Lalo, luego terminó llegando Oscar y Vivi que no sabía que se había mudado de vuelta a Tacna.
El día se pasó un poco así, de un lugar a otro, viendo a amigas. y amigos que no veía en tiempo, y que, no veré en tiempo también.
Fui a terapia, salió a flote mi situación de autoestima y poco querer hacia mi cuerpo, sin embargo, también salió a flote la calma que estoy recuperando después del pequeño extracto de caos que tuve al dejar el valle, nuevamente y con esta información que había recibido de ti.
Miro hacia atrás y agradezco poder haber salido de la tristeza en la que me encontraba cuando inicié terapia.
También salió a flote el tema este con Jose y cómo es muy probable que también le guste, porque busca formas y fechas para vernos aún, antes que me vaya.
Eso es lindo, sentir y saber, quizá, que le gustas. aalguien.
Que eres gustable.
Necesito trabajar en mi amor propio.
También, salió a flote que este es el momento para estar sola.
Que ahora si me puedo permitir hacerlo de manera saludable, sin que “estar sola“ signifique sentirme en soledad y abandono, sino crear el espacio de confianza conmigo para conocerme y amarme con todas mis virtudes y defectos, antes de en algún punto de este espacio, embarcarme en el amor nuevamente.
Qué bonita manera de cerrar el mes.