Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Julio


Día 177

sábado 1

Regresé a la Laguna Azul desde aquel verano del 23.

Si, suena lejano cuando no lo es tanto.

Solo han pasado unos meses.

Regresé y recordé cada rincón donde te lloré, rompiéndome la cabeza con todas las otras alternativas que quizás tuve para que te quedaras a mi lado.

Aunque ese “lado“ no era físico.

Y nosotras fuimos muy físicas.

Fue una mala fecha para hacerme nuevamente botox capilar, seguí sin poder hacerme trencitas con mis hermanas.

Pero hicimos pijamada, juntamos las camas de ese cuarto que fue mio por un par de meses, donde colgaba esas lucecitas que al llegar a lima se malograron, y fue bonito.

Bonito volver y ya no sentir esas ganas de desplomarme.


Día 178

domingo 2

Un tamalito de despedida, como los que siempre terminaba comprando en verano.

Un día tranquilo de juegos de cartas y un rico almuerzo.

La laguna estaba vacía, mi papá y Mayra se pusieron a limpiar el segundo piso, yo no tenía muchas ganas.

Es curioso cómo el tiempo se encarga de arreglar algunas cosas que parecían rotas.

La laguna dejó de ser ese lugar que me acogió cuando mi corazón estuvo roto en mil pedazos, ahora, ha vuelto a ser un lugar que nos pertenece a mí y a mis hermanas, un lugar que planificó y construyó mi papá por años y con mucho amor.

Agradezco por todo el aprendizaje.

Agradezco al llanto, a cada lágrima que me ayudó, poco a poco, a dejar de llorar.


Día 179

lunes 3

De regreso a Lima. Tengo granos en la cara y la mochila pesada a más no poder.

Debí encargarle algunas cosas a Jose, pero la semana voló.

Me espera todo el mes acá, qué tema este de andar contando los días.

Como si ya me quisiera ir pero a la vez con mucho miedo de que llegue el día y no estar preparada.


Día 180

martes 4

Pero hay libertades que también condenan.


Día 181

miércoles 5


Día 182

jueves 6


Día 183

viernes 7

Hoy se cumple 1 año desde que llegué a Santiago de Compostela con un grupo de personas maravillosos que no pudiste conocer.

¿Sabes por qué?¿Alguna vez pensaste en el verdadero motivo que tu inexistencia en mi camino?

Es triste, me hubiera encantado que seas parte, incluso con tu forma de ser, que ahora detesto y me causa mucha confusión.

Hay mucha incongruencia en el texto anterior, espero algún día encajar las palabras en el lugar correcto y tener una idea correcta de lo que eres y de lo que fuimos en aquellos días soleados de verano en Bocapán.

La respuesta es la siguiente:

Nunca quisiste ser parte porque rechazaste mi decisión incluso antes que te la planteara.

Antes de irme ya sabías y decretabas que al regresar nada sería igual, lo cual es cierto, independientemente de los sucesos caóticos que puedan acontecen en el intermedio, si no que lo inclinabas a un final triste y catastrófico para ambas.

Me terminaste en el día 8 de mi camino.

¿Quién puede ser tan egoísta?

Hace un año tuvimos una llamada fea que no debía ser así, yo lograba algo grandísimo y tu interés era más bajo que interesarse por una mosca haciendo pis.

Terminé diciéndote que ya no estaba enamorada de ti.

No era verdad, nunca dejé de estar enamorada de ti, pero se había opacado con tu actitud, y si, también se había opacado por la existencia de otro ser humano que se mostraba más interesado en mí.

Supongo que así somos los seres humanos.

Desvariantes en muchos sentidos.

Hace un año estaba brillando, eso me lo hicieron saber mis amigos.

Llegué a Lima como un resplandor excepcional que se vio mutilado apenas pisé nuestra casa de Yucay.

Lo siento por eso, no tienes toda la culpa.

Fuimos las dos y las malas decisiones que tomamos a lo largo de nuestra relación.

Tú, precisamente tú, no quitaste ese brillo, fui yo, al intentar mantenerte en mi vida a como de lugar.

Lo que necesitaba era aprender a estar conmigo.


Día 184

sábado 8

Estamos en una casita muy bonita.

Muy extraña también, la distribución de los dormitorios y espacios comunes es particular, techos triangulares, detalles acogedores, ventanas gigantes que la hacen aún más grande.

Me parece bonito que Bryan me haya invitado.

Nunca fuimos tan cercanos, pero siempre nos tuvimos mucho cariño, dentro de nuestras distancias.

Cuando le conté que había estado contigo se abrió una puerta interesante entre su homosexualidad y mi bisexualidad, es decir, entre nuestras sexualidades diversas.

A veces siento que ya no te escribo, si no que me escribo más a mí misma.

Tal vez ese fue el propósito de estas cartas al fin y al cabo.

Observar mi evolución durante este primer año sin ti.

Primer año del resto de nuestras vidas, probablemente.


Día 185

domingo 9


Día 186

lunes 10

Te encontré en Bumble.

Había estado pensando en eso hace varios días y en realidad, había dejado de entrar hace ya un tiempo, cuando me di cuenta que era ridículo abrir mi perfil para salir cuando estoy a casi un mes de irme.

Además, luego de mi conversación con mi psicóloga, llegamos a la conclusión que si bien ya me sentía mejor emocionalmente y hasta lista para salir al mundo y conocer a alguien, este era mi momento de aprender a estar conmigo.

Todo calzaba a la perfección.

Nuevo comienzo, nueva Antonia victoriosa y brillante que no necesita a nadie más que a ella misma para ser feliz.

Pero la felicidad es momentánea, en realidad lo que necesitamos es estar tranquilos, en paz, en armonía con la gente y el universo.


Día 187

martes 11


Día 188

miércoles 12


Día 189

jueves 13

Estuve afuera todo el día y mi madre me reclamó hasta lo último que se podía reclamar sobre mi incapacidad para quedarme en casa.

Terminó la llamada diciéndome que así como yo “la aburría“, ella se aburriría del Emma y lo dejaría permanentemente en el galpón.

Sé que era el enojo hablando, pero no está tan lejos de la realidad.

Ya se ha ido asentando la idea de intercalar la estadía del Emma con el galpón, y siento que podría. ircediendo a dejarlo más allá que en el depa.

Por el espacio, la comodidad, las perritas.

No estoy lista para dejarlo, pero no me veo viviendo más en Perú, menos en Lima, menos con mi sueldo de mierda.


Día 190

viernes 14

¿Cuál era la necesidad de ir a buscarla?

¿Aburrimiento?¿Quería acaso forzarme un gusto como lo había hecho anteriormente en varias de mis relaciones?¿Qué quería probar?

Diana me pidió un beso, se lo di, y luego todo empezó a escalar.

Había cierta sincronía, cierto entendimiento que no siempre había tenido al besar a alguien. Le empecé a dar vueltas al asunto mientras muchas cosas sucedían y nos pasábamos de la sala a su cuarto.

Necesitaba saber a quién me recordaba su forma de besar.

A ti, por supuesto.

Eras tú, ahí, nuevamente conmigo.

Eras tú pero a la vez no eras tú.

Era otra persona que estaba interesada en mí y que ya en varias ocasiones me había dicho que le gustaba mucho. Era una buena persona con buenas intenciones que quería, a como de lugar, tener algo fugaz pero profundo conmigo.

Y yo no estaba ahí.


Día 191

sábado 15

Hoy hace un año recibía uno de los mejores besos que he tenido hasta ahora, en el corto camino de mi vida.

Yo regresaba a Cusco, nuestra relación colgaba de un hilo y había dejado que ese primer encuentro después de muchos desencuentros a distancia definiera nuestro futuro.

Te esperé en el balcón, mi corazón latía a mil y buscaba sin buscarte en las personas que cruzaban la plaza rumbo a mi dirección.

Buscaba tu sombrero, tu pelo negro, tu forma de caminar como si dominaras cada pedazo de tierra que pisaras.

Llegaste sin avisar y me diste un beso que jamás podré sacar de mi memoria y que jamás podrá ser comparado.

Pasaban muchas cosas en ese momento.

Nuestro intenso amor, la vida que habíamos tenido antes y la que estaba por venir, las peleas por teléfono y los abrazos digitales a millones de distancia que volaron por partículas y llegaron a media a sus receptoras.

Ese beso congeló el tiempo y rompió todos nuestros esquemas sobre el amor.

Solo unos días atrás te había dicho que ya no estaba enamorada de ti, y en ese momento, volví a enamorarme incluso más de ti y de tu forma de protegerme solo con tu presencia.

Han pasado casi 200 días desde la ruptura, y aún, por más loco e insensato que suene esto, aún conservo un gran amor hacia ti, hacia nosotras.

Hoy, en cambio, un año después, visitábamos el galpón de Diego para visualizar cómo sería la despedida del 5 de agosto.

Miraba el Emma correr de un lado a otro con la Quebranta y pensaba en todos los meses que estaremos separados, y que él estará probablemente acá pensando “¿qué habrá sido de mi madre?¿volverá por mí?.

Luego miraba a la mamanita, sentada en un murito con el café en mano y el gorro que le regalé para ocultar su nunca calva y blanca.

Aunque confié en que todo va a estar bien, siempre queda abierta esa pequeña rendija de incertidumbre manchada de escenario tristes y caóticos pero probables.

¿Dónde estaremos en un año?

Mi mamá estaba llorando, pero no la observé, yo también estaba en mi propio llanto y nostalgia.

Nostalgia que nos aleja del presente y aún más del futuro.

No se avanza si una se queda pensando en lo que fue.

Muchas cosas cambiaron en un año y muy pronto, vendrán solo los malos recuerdos de aquella tormenta que nos agarró en la puerta de la casa y atravesó todas la ventanas.


Día 192

domingo 16

Que no se valga andar, llorando todo el día esperando que algún día sepa a amor.

Hoy debería recibir novedades tuyas y un depósito de alguito de plata que me ayude a pagar alguito de la tarjeta.

He sido muy irresponsable con mi dinero, ahora lo veo y entiendo que miles de soles fueron saliendo de mi cuenta por gustos de momento, invitaciones al vacío.

Una parte de mí me dice que está bien, que el dinero se hace, que hay cosas más importantes en la vida de qué preocuparse, por ejemplo, el bienestar personal.

Me encuentro bien.

Estuve bastante bien antes de complicarme la vida explorando mi bisexualidad y mi capacidad de retomar mi vida amorosa/sexual con dos personas que están de paso, muy muy de paso.

No había necesidad, y sigue sin haberla.

Necesito aprender a estar sola y amar mi soledad.

Salgo a caminar con el Emma por el malecón, o remedo de este, que nos lleva a la playa El Silencio, o al menos esa creo que es.

Mojo mis pies pero el Emma huye del mar.

No hay música, solo sonidos costeños y gente haciendo lo que siempre hace por las mañanas de los domingos de invierno en la playa.

Soy ajena a este sitio, pero qué bien se siente meter los pies en la arena.

Jose llega más tarde y en algún momento por la tarde, cuando me abre la puerta después de sacar al Emma a dar un segundo paseo, me planta un beso y me arrima hacia la puerta.

¿Qué quiere este chico?

Me ignora toda la semana y ahora parece que le gusto otra vez.

Tal vez solo está aburrido y quiere chapar.

Que feo es chapar por chapar, sin sentimientos involucrados.

Intento poner algo de sentimiento, pero no me sale, no eres tú.


Día 193

lunes 17

Somos extrañas, ya no somos nada.

Sé que lo dejamos de ser hace meses, pero qué terrible sentirlo tan fuerte, por primera vez en meses.

Me enviaste la foto del depósito que debías hacer ayer.

Te respondí con un gracias y esa será la máxima comunicación que tendremos, y eso, aún me parte un poco el corazón.

Ya no siento enojo hacía ti, pero tampoco siento ya ese amor que no me permitía pensar que existiera otra persona para mí en este mundo.

Solo sé que existes, que cada una continuó con su vida, que alguna vez nos amamos y que ahora somos completas desconocidas.

Eso pasa siempre, o generalmente, con las rupturas.

¿Por qué me sigue costando soltarte?


Día 194

martes 18

Me agarró la tristeza en la madrugada.

Me desperté a las 2:30 con el pecho cerrado por el asma, o la alergia, o ambos.

Terminé de llenar el formulario para intentar vender ropa a través de una página más conocida que la mía que no tiene ni medio like.

Y luego solo me puse a pensar en esta etapa de mi vida.

A puertas de irme, complicándome un poquito la vida con intentos de romance que no tienen ningún peso sustancial, y por supuesto, el regreso de tu recuerdo a mi mente.

Salgo a fumar, odio fumar.


Día 195

miércoles 19


Día 196

jueves 20


Día 197

viernes 21


Día 198

sábado 22


Día 199

domingo 23


Día 200

lunes 24

200 días sin ti y finalmente entiendo lo lejana que te has vuelto.

Amanezco el Santa Eulalia, no he venido a esta casa por casi 2 años.

La última vez que estuve acá se estaba terminando mi gran amor, mi relación más larga y sólida, estaba por mudarme.

Muchas cosas cambiarían, y cambiaron, y esta casita quedaba atrás con un recuerdo amargo en el paladar.

Ahora, no .


Día 201

martes 25


Día 202

miércoles 26


Día 203

jueves 27


Día 204

viernes 28

Visité a mis ex suegros.

Tenía pendiente esa visita por muchos meses y aproveché justo este momento que regresábamos a Santa Eulalia para parar en morón y compartir un almuerzo, que seguro sería extraño, pero bonito.

A su mamá siempre la quise mucho, incluso, el largometraje que nunca terminé de escribir fue pensando en ella y la relación con su esposo.

Esta visita fortuita trajo el cierre a ese guion que espero terminar algún día.

Tuve una conversación muy bonita y sincera con ella, pero a la hora de hablar de ti, se me quedaron cortas las palabras y no pude corregirla cuando pensó que habías sido un chico.

Me molestaba la idea de que seas un chico en esa historia que ella estaba recreando en su mente, pero no sabía cómo corregirla, tenía miedo, y esto no lo sentía hace tiempo, de que pueda cambiar su percepción hacía mi.

Tan sincera no fui, después. detodo.

Fue bonito estar en esa casa de Chaclacayo otra vez.

Cada rinconcito me hacía recordar a algo específico, y luego, recordando aún más, caí en cuenta que un tiempo tuvimos hasta la intención de mudarnos para allá con el fin de tener un espacio más para los dos.

Muchas cosas suceden con el paso de los años.

No nos damos cuenta.

Pero esa sensación de vivir muchas vidas carece de sentido, al final, te das cuenta que es la misma vida, y que justamente por eso resulta tan variada y de tantos matices.

Rodrigo y su mejor amigo me estuvieron diciendo para que vaya a Parca, pero no había pasado mucho, por ahí que un día a lo mucho, desde que me enteré que él ya estaba con nueva novia, y me aterraba la idea de conocerla ahí.

De yo llegar toda enferma y sin bañarme y conocer a esta nueva chica de la que él estaba enamorado, algo que le había costado mucho después de la ruptura.

Ella era importante.

Tenía que serlo.

No estaba lista para lidiar con esos sentimientos feos en un espacio que ya no sentía seguro, donde yo ya no era


Día 205

sábado 29

Ya no cuento las lunas.

Eso no quiere decir que no la observe llegar cada mes, crecer y achicarse, estar y no estar en los cielos estrellados o nublados que pasan por nuestras ventanas cada noche.

La luna está y soy consciente de su presencia.

La diferencia está en que ya no te veo en ella.

Ya no pienso en ti cada vez que levanto la mirada para buscarla entre las nubes, si es de día, o buscar su destello si es de noche.

Tenían que pasar más de 200 días sin ti para llegar a este punto de equilibrio y paz con tu ausencia.

Por ratos, parece que ni estuviste, que fuiste un huracán muy fuerte y de paso muy rápido, también.

Qué ironía, compararte a un huracán cuando justamente ese texto que le dedicaba a mi ex fue el que hizo que odiaras que escribiera, y que luego, meses después, tu odio a mi escritura se reafirmara al encontrar esa libreta de la discordia, que nunca tuvo la intención de ser llamada así.

La tengo conmigo ahora, quiero terminar la historia antes de irme.

Transcribirla, hacerla etérea en el espacio virtual.


Día 206

domingo 30


Día 207

lunes 31

Cerré julio contándole a mi madre sobre mi aborto.

Al inicio no fue como alguna vez esperé tener esa conversación, pero luego todo se fue acomodando y terminó dándome un gran abrazo.