Para cuando me había levantado, ya no había nadie en casa.
Necesitaba salir, respirar.
Caminé a la parada del bus. Dormí todo el camino. Anduve sin rumbo cuando llegué, creando atajos, creando historias.
Invitaciones tentadores. Cada uno con lo suyo. Callejones. Pasajes. Un ambiente helado. Un día aprovechado.