Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Día 8

La semana pasada me dediqué a comer solo fruta durante el profesorado, y todo bien con eso, el hambre o la ansiedad se mantenian estables a medida que iba subiendo el nivel de actividad física, sin embargo, no podía vivir de fruta, pues al instante que tuviera la posibilidad de embutirme algo vegano que no sea solo fruta, no iba a dudarlo por un segundo.

Y aunque es raro, para lo que como yo, no sabían qué comían los veganos exactamente, resulta que hay opciones muy variadas y muy ricas.

Alternativas no solo saludables sino conscientes sobre qué llevamos a nuestra boca, qué le estamos dando a nuestro cuerpo, y todas esas cuestiones cuestioneras.

Saliendo del profesorado solo tenia demasiada hambre y fui a mi casa a embutirme una palta y morir en el intento de empezar a hacer la tarea.