Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Día 28

Hoy finalmente, partí hacia Oxapampa, y algo muy curioso sucedió.

Apenas salí de la oficina, para darle el encuentro a mi hermana, dejarle las llaves y tomar un taxi hacia el terminal de bus, empecé a tener unas ganas locas de comer todo lo que no debo comer.

Como si m i cuerpo sintiera que así como yo me tomo una muy cortas vacaciones de todo el trabajo que he estado teniendo, el también se tome unas cortas vacaciones del régimen vegano en el que me encuentro.

Entonces fui a la tienda y me compre uno de esos palitos delgaditos que supuestamente son al horno pero que se sienten un poco grasosos y para nada nutritivos. Y sí, no es que la tienda SOLO tenía esos palitos, pero de tanto comer mandarina ya estaba un poco harta, he de admitir.

Sadhana:

Imposible

Horas de sueño:

Muchas, realmente.

De todas formas no siento que es un gran logro porque más que ser una decisión, se sintió mas como una imposición, es decir, qué haría en un viaje en bus por algo de 10 horas, en oscuridad, además de dormir.

Sali de Lima siempre resulta todo un evento e incluso reseteo de mi mente y cuerpo, así sea solo por un par de días.