- No es tan difícil comer vegano – le dije – lo único que extraño es el queso, y mucho
-
A mí me encanta la carne – me respondió – uf, yo sin proteínas estoy todo el día activa
Ella es profesora de yoga, entonces pensé… ¿ y qué pasa con ahimsa ?
Y se me quedo esa idea en la cabeza, que de cierta forma, me ponía dos opciones:
- No considerarla por completo como honesta con su práctica y sus creencias, pues cómo vas a practicar la paz para luego comerte a un animal.
-
Verlo por el lado nutricional y tomarlo, como ella lo estaba explicando, como un producto proteico que, en su caso, le ayudaba a controlar sus niveles de hiperactividad.
Decidí optar por la segunda opción claro que luego me puse a pensar que puedes encontrar las proteínas en otros productos que no sean de animales, pero bueno.
No quería llenarme de malas opiniones o sugestiones hacia alguien solo porque no siguiera cierta convención yogui, basada en ciertos principios yoguis, quizás un poco herméticos, de cierta forma.
Es decir, yo no estaba de acuerdo en comer seres vivientes, pero no estaba en contra de la gente que si, pues no porque mucha gente lo haga significa que están actuando violentamente y deseen matar al animal con sus propias manos y causarle daño solo para satisfacer sus necesidades y/o antojos.
En fin, supongo que eventualmente escribiré un post específico sobre si darle luz verde al veganismo de forma estricta o no.
Sadhana:
No sé logró.
Lo sé, estoy fallando. Sin embargo, algo muy curioso pasó.
Resulta que justo dio la casualidad que tenía que grabar testimoniales sobre personas que habían llevado un curso algo extenso de Sadhana.
Entonces bueno, aunque no fuera realmente una casualidad porque bueno, es mi trabajo hacer eso, cada mes del año modo drama siempre, decidí tomarlo como ese empujón tácito que me decía crea constancia, empieza a meditar.
Metas:
-
Meditar por lo menos 10 minutos al día.
-
Práctica diaria por lo menos de 30 minutos al día
-
Ejercicios para la espalda baja de por lo menos 10 minutos al día
-
Hacer esto por las mañanas