Hoy fracasé mucho, y en muchos niveles.
La historia va más o menos así.
Resulta que hace varios días o varias semanas, había quedado con mi mejor amiga en tomarle unas fotos para su nuevo en realidad lleva años intentando sacarlo y estoy muy feliz y orgullosa de que finalmente lo haya hecho emprendimiento: la repostreria.
Entonces sí, yo era consciente que iba a estar pueda en una situación muy tentadora, claramente sus postres no son veganos, claramente lleven mucho huevo y mucha mantequilla, y claramente, son buenazos así que ¿cómo decirles que no?
Pero me dije a mi misma que si podría, y necia me creí capaz de pasar cerca de 5 a 6 horas tomándole fotos a postres riquísimos sin poder comer ninguno.
Ella me escribe ese mismo día por la mañana y me dice «amiga, quiero invitarte a almorzar, pero no se que invitarte porque no se qué comen los veganos»
Me pareció super tierna y acepte su invitación, sin darle mucha importancia a la parte donde no sabía qué comía y que no comía.
Llegué a su casa un poco tarde, debido a ciertos antojos de cierto sujeto, y de cierta predisposición mía para hacer favores. Me abrió la puerta con esa cara de hater de siempre de hecho, la conocí con esa cara y luego recordó que me amaba y que estaba ahí, parada en su puerta con mi bella Juliana, mi cámara, un feriado, porque yo también la amaba y quería que fuera exitosa, siempre.
Entonces la sesión comenzó, y no pasó más de una hora hasta que le dije «¿y si dejo de ser vegana solo por hoy?»
Claro, ella ya me lo había propuesto, a los dos minutos, que entre a su casa, pero era más por el tema del almuerzo y para evitarse complicaciones.
Su cara se le iluminó y no pasó más de un minuto antes de verme embutiendo un brownie por la boca.
Yo sabía que estaba fracasando, yo era consciente de ello, pero no había ni media gota de culpabilidad en mi boca. Yo estaba disfrutando de lo que comía, y en realidad, ese es el punto no ? Disfruta lo que comes, siempre.
El gran, gran fracaso sucedió en el almuerzo, cuando la estimada, no me comentó que su mamá iba a cocinar, y, como existe bastante desconocimiento sobre qué comen los vegetarianos y la cosa se pone más crítica cuando se trata de veganos, su madre asumió que si comía pescado, e hizo ceviche.
Lo que pasó después fue una serie de acontecimientos poco placenteros: mi amiga me miró con cara de «mi mamá nunca ha hecho ceviche», el papá y la hermana se unieron al almuerzo y luego el acontecimiento mayor e inevitable dada la situación, comí pescado.
Aprendizaje
Con todo el dolor de mi corazón, no podré volver a aceptar una invitación a comer en casa ajena hasta que deje de ser vegana
Tendré que probarme a mi misma que si puedo rechazar postres y todas esas cosas ricas, y si es que no, no volver a aceptar un trabajo que me exponga tanto al pseudo pecado que cometí pecado contra mi fuerza de voluntad, no porque realmente considere que ser vegano debe ser estricto e indispensable.
Por otro lado, si me mantendré firme con ser vegetariana, ¿cómo puedo practicar ahimsa si ingiero sufrimiento?