
Quietud es quietud, tu mente es muy poderosa para estar perdiendo el tiempo en una picazón de nariz.
Hoy, a diferencia de un 90% del resto de días, no dormí después de mi meditación.
Tenía una reunión temprano, y luego otra, y luego otra, y a la par tenía ya que estar avanzando a modo turbo por las vacaciones que me tomaré exactamente en dos semanas. Entonces, con todo eso dando vueltas y poniéndome ansiosa, no pude conciliar el sueño. Estuve con sueño todo el día.
Una manzana, pan tostado con queso crema y media palta.
Suhoor
El día se me pasó así: entre reuniones, avances, delegar cosillas a Miriam y perder el tiempo en el celular. Tengo que hacer algo con ese aparato del orto. Estoy harta. ¿Cómo era la vida antes del celular?¿Qué hacía la gente para perder el tiempo?
La gente no perdía el tiempo, era más inteligente, más productiva.
Se viene la generación de los brutos, de gente ensimismada en aparatos, siguiendo tendencias ridículas en Tik Tok preocupados por tener más y más seguidores. Este mundo está de cabeza.
Pero bueno, entre otras noticias más alentadoras, hoy logré no rascarme la nariz durante la meditación.
Hay días que la nariz me pica muchísimo, y si no es la nariz es el brazo, o algo, no sé. Entonces decidí probar algo: no hacerle caso a esos estímulos externos, concentrarme al 120% en mi respiración y mantra, y ver qué pasaba.
Lo que pasó fue que la picazón fue desapareciendo hasta casi ser imperceptible. Claro está que terminada la meditación lo primero que hice fue rascarme en dicho lugar, y no, ya no picaba, pero fue una reacción inmediata que mi cuerpo hizo sin evaluar primero si realmente era necesario rascarse ahí.
Somos seres primitivos.
Pollo, arroz, lentejas y bastante ensalada, 4 alfajores.
Iftar
Tengo el pecho cerrado. No se si es una secuela del Covid, espero que no, pero realmente me molesta. Siento que me falta la respiración por las noches y me atoro durante el día. No es para preocuparse pero si para estar alerta. Carlita me dijo que si eso continuaba tenía que cortar el ayuno de una vez por todas. Lo estoy evaluando.