(Con un poco de retraso porque me la pasé durmiendo)
Un domingo más – dijo Carlita mientras repartía las cartas.
Al paso que vamos, va a ser navidad y seguiremos en cuarentena – suspiré.
Soy de la idea que este año está perdido.
Que hay que adaptarnos a esta nueva convivencia, y que mientras tanto, hacemos lo que podemos.
La convivencia es, en el mejor de los casos, la coexistencia pacífica y armoniosa de grupos humanos en un mismo espacio.
En el peor de los casos, es una buena oportunidad para volverse loco y matar a tu familia con un hacha, como en El Resplandor.
Al inicio se me hizo eterno. Dos semanas encerrada en el depa, sin trabajo y con la ansiedad a tope. Bacán. A por ello.
70 días después todo parece seguir igual, pero con trabajo y más ansiedad a causa de este.
Humanos: quieren algo y cuando lo tienen ya no lo quieren, o quieren algo más.
Durante la cuarentena me prometí muchos lunes empezar la dieta. Pero una cosa llevaba a la otra y terminaba los jueves tomándome un vinito y teniendo improvisadas citas con Rodrigo en el balcón.
Vimos cómo el clima cambió y cada vez salíamos más abrigados.
La alergia y el asma del cambio de estación llegó con furia y a veces me levanto en la madrugada sin aire teniendo pensamientos como: “hasta aquí llegué” y “gracias por tanto Covid”.
En fin, hay días buenos, no tan buenos y días en los que apetece salir a contagiarse.
Mentira.
Nadie esperaba que llegara una pandemia y nos cambiara los planes de un domingo a lunes.
La vida parece no tener pausa, entonces solo seguimos avanzando, o retrocediendo, pero hacia algún lado vamos.
Y aunque estemos todos pasando la misma tormenta en distintas situaciones, hay algo muy cierto: todos teníamos planes por delante.
Ya sea emprender, cambiar de trabajo, mudarte, terminar estudios, empezar estudios, etcétera, etcétera.
70 días después, recién empiezo a comprender que las pausas son necesarias, que nadie sabe por lo que está pasando el otro y qué hay que apuntar a la empatía por sobre todas las cosas, y que nunca comenzaré la dieta el lunes, así que mejor empezarla el martes.

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