Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

El plan B

No puede ser – dijo mientras miraba confundida la pantalla de su laptop.

Había estado esperando desde temprano para que el reloj marcara las 18:00 del lunes 12 de agosto del 2019. Había «hecho hora» desde temprano para finalmente encontrarse con su destino.

Siguió mirando la pantalla mientras buscaba alguna explicación coherente a los hechos.

A las 17:00 se puso a lavar los platos del almuerzo.

A las 17:27 estaba conversando con su hermana sobre lo mucho que quería esa visa y todos los planes que tenía una vez la tuviera.

A las 17:36 prendió su computadora de forma tranquila.

A las 17:43 le estaba contando a sus amigos que estaba a punto de postular. Sí, aquel era todo un evento.

A las 17:49 leyó en el portal lo siguiente:

Los cupos para esta visa en su país se han agotado. Por favor, espere al siguiente año.

Así de facil, sintió como el peso de las palabras la jalaban hacia el fondo de su cama.

No puede ser – le dice a su novio mientras empieza a ponerse ansiosa. Le da refresh a la página y está sigue botando el mismo mensaje – Algo tiene que estar mal.

Rodrigo se levanta adormitado pero consciente que ella lo necesita en ese momento. Le pide que se calme, mira la hora e intenta apelar a «la inscripción se abre a las 18:00».

Era una situación poco probable. Una mentira piadosa que ambos querían creer.

Ella espera hasta las 18:00, aún sabiendo que la incripción ya cerró, aún sabiendo que un año después del error garrafal del primer intento, volvía a fallar.

No puede ser – continua diciendo – ¿Por qué no me puedo ir, y ya?

En ese momento él ya no sabe qué decirle, pues, aunque no quiera admitirlo, es un alivio que no se vaya. Irse implicaba despedirse, y ella ya lo venía haciendo hace semanas.

Su hermana llega al cuarto. El llanto es insoportable, incluso para ella.

En realidad, ella era el factor insoportable del asunto. Se ahogaba como si alguien se hubiera muerto y cada sonada de nariz se volvía más ridícula que la anterior.

La vida continua – le dijo su hermana – deja de llorar así.

Él, por su parte, intentaba decifrar qué era realmente lo que le jodía tanto, y luego, al ver esos ojos hinchados y desorbitados, recordaba cómo se ponía cuando juntaba el dolor, la ansiedad y varios ataques de pánico en su cabeza.

Minutos más tarde, y luego de una búsqueda rigurosa en algunas páginas de internet, descubrió el error de su segundo intento: la hora de inscripción estaba mal.

La bendita hora de postulación que había encontrado hace semanas, mientras se preparaba para el gran día, estaba mal. Y de esa forma, tan tonta e improbable, había perdido nuevamente el cupo.

Ella lloró un par de horas más y la intensidad del llanto fue bajando, algo que todos agradecieron.

Durmió, vió una serie, se terminó la sangría que habían comprado para «celebrar su gran viaje» y luego, el llanto paró.

La tristeza le duró un par de días más, es muy probable que hayan sido hasta cuatro.

Ella se olvidó del asunto, y un buen día, después de contar la historia por enésima vez, concluyó que el mayor problema fue no tener un Plan B.

Me estuve despidiendo hace semanas – le dice a sus amigas – con el corazón en la boca y las tripas como ensalada. Me despedía bajo una premisa, y mi error, por más tonto que parezca a estas alturas de la vida, no fue equivocarme al hacer una búsqueda floja, sino el no prever qué pasaría si las cosas no se daban como esperaba.

Me encapriché con una idea – continuó – y ya han pasado dos años de eso.

¿Y él qué te dijo? – le preguntaron mientras le sobaban la espalda con un «vendrá algo mejor» entre los dedos.

Pues nada – respondió – lo mismo que ustedes, que «aún no es mi tiempo».

Las semanas pasaron, muchas cosas mutaron y se aplastaron, otras continuaron con su curso y así, cierto día, la idea de irse a Nueva Zelanda y tener «ese viaje» del que tantos hablan, resultó hasta fastidiosa.

Entonces, evaluando sus capacidades económicas, compró un pasaje y se fue a Bogotá por unos meses. Necesitaba una pausa, un reinicio y milagrosamente, funcionó.

 

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