Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

¿Cómo hacer un Stop Motion con tu hermana de 6 años?

Y ahora que estaba probando una nueva versión de mi misma, donde he cultivado, aparentemente con éxito, la semilla de la paciencia y el amor hacia los niños, de forma muy rápida pero segura, llegué a mi hermana con muchas ideas para hacer este fin de semana que teníamos juntas.

La primera era pintar su pared.

Acotación 1: 
Si, ahora amo pintar.
No soy buena, pero lo intento. 

Pero la discusión fue así de simple:

  • ¡Yva pintemos tu pared! – le digo emocionadísima.

  • Mmm, no – responde sin verme y sigue con sus cosas.

Intenté convencerla dos o tres veces más sin ningún éxito y desistí.

Pero tenía un backup plan: Hacer un stopmotion.

Acotación 2:
Si, es chambón.
Requiere de mucha paciencia y minuciosidad.
No perdía nada probando.

Al comienzo lo dudó, seguramente porque no entendía el término. Pero luego, a medida que hacía el concepto de Stop Motion lo más ligero posible, su carita se empezó a iluminar y en eso, mientras a ella se le iban ocurriendo 3000 posibles historias para hacer, vi toda la chamba que me esperaba y sufrí un poco.

Al final, no fue tanta cosa.

No tenía que ser súper pro o elaborado, así que después de hacer serias negociaciones con la pequeña y chequear ejemplos de este tipo de animación en youtube cosa que me arrepiento un poco porque llené su cabeza con más ideas, lo que duplicaba la chamba.

Hicimos varias pruebas y entre acuerdos logré compilar algo pequeño pero significativo, con una de mis canciones favoritas hasta el momento Menilmontant – Ainda Duo creo firmemente que un buen día podré cantarla y se escuchará bien, es solo cuestión de tiempo.

El resultado está en este link:

Aquellantonia: ¿Cómo hacer un Stop Motion con tu hermana de 6 años?

El problema de vivir separadas es el tiempo reducido, y cómo este se puede llegar a encoger más con el paso de los años.

A lo que me planteé unas cuantas teorías al respecto:

  1. Nos entendemos mejor.
  2. Ella me quiere más, y viceversa.
  3. Ella comprende esta nueva versión mía, donde la empatía que tengo hacia ella ya no es forzada, como, he de admitir, era en un inicio cuando vivimos juntas, lloraba mucho y tuve que cambiarle el pañal una vez creo que fue la primera y última vez que lo he hecho

Le mostré el video antes de regresarme a arequipa. Le encantó o al menos supo disimularlo.

Quiero tanto a este pequeño ser, espero que no crezca tanto para cuando vuelva.