Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Nada de lo que digas estará mal.

Porque solo sé que quiero estar en tus brazos.

Y corro contigo, lo más rápido que puedo.

Cantándome que quiero agarrar tu mano.

Y vamos al sur.

Estamos yendo al sur.

Porque sentimos que es momento de ir.

Me gusta estar en tu mente.

Me gusta que estés en mi vida.

Hay una cosa que haré.

Si esto alguna vez sale mal.

Escribiré sobre ti, siempre.

Y si de pronto debo partir.

Espero que digan,

Que estaba obsesionada y que eso estaba bien.

Porque vamos al sur.

Porque es momento de ir.

Cabe resaltar, y eso es un punto relevante dentro de las cosas (posts) que escribo con o sin sentido, (muchas veces son sin sentido), que este pequeño pero significante mensaje de amor lo escribi en febrero.

Quizás, finales de enero.

Cuando el sujeto en cuestión andaba por ahí, cerca y pendiente.

Y escuchábamos Majical Cloudz, tirados en su cama.

En el piso.

En el sofá.

Daba igual.

Y en estos afanes locos de andar programando situaciones (posts) decidí que el 21 de Mayo era una buena fecha para recordar cómo me sentí.

Con un completo extraño, y siempre, buen ser.

Deje de rodearse de extraños señora, eso solo le trae ansiedad e inestabilidad a su ya, sobrecargada, ansiosa e inestable vida.