Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

¿Hemos cambiado?

Volví a leerla.¿Porque?

No sé, simple curiosidad.

Y es «curioso» cómo pasó el tiempo.

Curiosa la forma en la que todo se dio.

Curioso es recordar quienes éramos.

Quienes somos ahora.

Quienes seguimos siendo, a veces, en madrugadas sin llamadas.

O mensajes que se borran por inercia.

Mientras veo mi atrapasueños.

Mientras amanece y no estás.

Pero alto, no voy a volver a la misma nostalgia de tu ausencia.

No voy a volver al mismo cuestionamiento de la misma.

No estás porque no te tocaba estar.

No era el momento.

No éramos las personas.

No eran otras, tampoco.

Era una situación que debía suceder.

Para crecer, para equivocarnos, confundirnos, convertirnos en papel.

Convertirnos en grullas arrugadas.

En grullas que deje de hacer.

¿Hemos cambiado?

¿Hemos crecido?

Es extraño escribirle a alguien de quien ya no se, absolutamente, nada.

Y absoluto puede ser algo tan amplio como estrecho.

Muy lleno de improbabilidades probables.

Absoluto es el tiempo que no pasa.

El estancamiento que me golpea al finalizar la semana.

Absoluto eres tú sin mí, yo sin ti.

Y ella, sin nadie.

Fin.