Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Líneas Desnudas

Y en esos días locos, muy locos.

Fui la combinación efímera de muchas cosas.

Entre la felicidad desbordante al leer en una nota de prensa «artista» antes de mi nombre, tener las invitaciones listas en la puerta de mi casa o comprender muchísimo más la causa de la muestra.

Hasta la gran tristeza y ligero enojo de ver una manchita en una de las fotos, tener una impresión muy azulada o que la puerta tenga más texto arriba que abajo.
Sucede, que los pequeños errores salen a la luz cuando más los buscas.

¿Acaso eres tan perfeccionista?

Entonces, empiezas a olvidarte un poco de los muchos detalles y gestos positivos que hicieron las personas por ti.

¿Eres tan poco complaciente?

No, claro que no.

Solo estuve disipando, mucho.
Fui un enredo de nudos de distintas formas y texturas.

De blancos manchados.

De negros azulados

De una escala de grises muy completa.

Me ennudé en mi proceso sin poder desnudarme.

Me tambaleé en decisiones incompletas y cosas de último minuto.

Pero al final,

Todo se dio.

Y solo me quedó reír al respecto.

Fui feliz, agradecí mucho y disfrute del vino.

De las miradas sobre los cuadros,

Del debatir,

Del diálogo,

La música,

Y poco a poco, todo lo no perfecto, comenzó a brillar.
Y es que si haces algo con amor, la vida te lo devuelve con el doble del mismo.

De uno bueno y prometedor.

De uno simple, siempre.

De un nudo que se desnuda ante tus ojos, y te hace sonreír.