¿Porqué sigues con él? – le preguntó finalmente.
Sonrió confundida.
Abrazó su bolso.
Haz un cuadro, no sé, pros y contras – la miró fijamente
Empezó entonces a hacer el cuadro.
Una fila tenía más puntos que la otra.
Más motivos.
Asperezas.
Incomodidades que no se iban.
Trabas,
Suyas,
Mías,
Nunca y siempre nuestras.
Y tenía todo eso en su cabeza
Pero de su boca salían otras palabras
Intentando justificar su relación.
Sus acciones,
Mis caprichos,
Nuestras palabras.
Estaba intentando aferrarse a la idea de esa persona que tanto quería.
Con sus mil trescientas barreras y confusiones.
¿Por qué?
¿Para qué? O ¿para quién?
¿Quería probar algo?
Se quedaron en silencio.
Lo quiero mucho – dijo
Lo sé, pero no es suficiente.