Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Alejarse

14:56. Calle Curtidores 4. Planta baja derecha. Salamanca.
La abrazó muy fuerte.

Todos esos meses se comprimieron en ese momento.

Todas las risas, las peleas.

Las conversaciones en su cama.

En el sillón morado.

En la cocina.

Unas banales.

Otras más intensas y con propósitos bastante definidos que determinaban una relación.

Un tanto rota y confusa que las mantenía ansiosa en las madrugadas.

Andaban a flote por motivos muy precarios.

Pero en ese abrazo muchas cosas se resumieron.

Muchas cosas también quedaron sueltas.

Una andaba apurada.

La otra un tanto enferma, triste, ida.

-Las cosas van a estar mejor allá.

Ella piensa en lo irónico de las circunstancias, del tiempo que parecía no pasar.

Una queriendo quedarse, y la otra queriendo irse de inmediato.

-¡Te amo!

-¡Je t’aime!

Las dos puertas se cierran a su espalda.

Ella sube al taxi con su madre.

5 maletas y dos mochilas.

Se aleja de esa casa.

Se aleja de esa corta etapa de su vida.

Se aleja de esa linda chica que no volverá a ser la misma.