Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Un monólogo y un oído muy atento

23:43. Estación Mercado. Alicante.
-(…) para expresar que eres molesta y que te puedes ir «a tomar por culo», venga, con naturalidad(…)

(…)

-Las personas son individuos pero vale, la cultura está ahí.

Dos hombres conversan a su costado.

Falta un poco más de 10 minutos para que llegue el Tram.

Ella va recopilando extractos de un tipo que habla mucho, y otro que solo sonríe.

Uno lidera a la conversación, claramente.

El otro solo asiente, lanza una que otra carcajada y monosílabo para insertarse en lo que parece más una explicación sobrevalorada sobre sí mismo y sus popularidad con las mujeres.

La palabra «Gilipollas» parece gustarle mucho.

A lo lejos, un grupo de franceses habla fuerte.

Es tarde, pero las personas no andan cansadas.

Es viernes, se anda decente y con ánimo de salir.

A tomar o beber algo en alguna terraza comida del centro de la ciudad.

O salir a bailar.

O encontrarse con esa persona que hace tiempo quieres ver.

Para algunos empieza el fin de semana.

Para otros implica mucho trabajo y muchos turistas.

Ella prefiere mantener su distancia  pero intentar seguir el hilo de las muchas conversaciones que se acercan y se van.

Tantas historias sin inicio, sin final.

Como las suyas.

Como las que están aún dispersas en el aire y no en papel.

Tal vez algún día deje de escuchar relatos ajenos y empiece a escuchar el suyo.