Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

De la mano

2:16. Algún lugar cerca a Maintal. Frankfurt.

En cierto momento se tomaron de la mano.

No había  motivo.

Ni excusa.

Se sentían libres.

Cruzando oscuros bosques que se difuminaban con las luces de los carros que pasaban por la carretera.

Una que parece no acabar.

Que se enreda entre puentes y una canción equivocada.

No hace frío, ni calor.

Sus pies le duelen.

Pero él le dice que corra.

Hay un sujeto detrás de ellos.

Y corren mucho.

Aún de la mano.

Aún sintiendo ese poquito de libertad que se les va.

Le sonríe.

Le devuelve la sonrisa.

Y ríen.

Sarcásticos como saben serlo.

Sarcásticos como se conocieron y se odiaron.

Sarcástica situación que nunca pensaron que pasaría.