Querer puede doler,
Eso siempre lo supimos.
Pero cuando se pone difícil,
Es lo único que nos hace sentir vivos.
Guardamos fotografías.
Guardamos recuerdos.
Extractos que nos acercan en un espacio mal dibujado.
Donde nuestros ojos nunca se cierran,
Nuestras sonrisas nunca se quiebran,
El tiempo nunca pasa.
Puedes guardarme siempre en tu billetera.
En esa que tiene espacios aún no descubiertos,
En el bolsillo de tus pantalones.
Esos con hilachas,
Sabes que nunca estarás solo.
Yo allí,
Yo acá,
Yo en cualquier parte del mundo.
Espera a que regrese a casa.
Querer también puede sanar,
Aliviar tu alma,
Pero no te prometo que se pondrá fácil.
Guárdame siempre cerca a ti.
Guárdame hasta que nuestros ojos se vuelvan a encontrar.
Y cuando esté aún más lejos.
Recordaré como me besaste.
Muy fuerte, muy suave.
Allá bajo el sol.
Acá en las llamadas de madrugada y media mañana.
Siempre a medias,
Siempre tan cerca estando lejos.
