Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Círculo que no se cierra

El cielo empezó a llorar.

Y yo empecé a llorar con él.

Era el día ideal para sentir frío.

Para estar intranquila.

Para pensar mucho, reflexionar poco.

No llegar a ninguna conclusión.

El círculo no se cerraba.

El viento helado entraba por mis pies.

Por mis manos.

Mi cuello.

Ese que extraña tus besos de madrugada.

Es extraño extrañar tanto como hoy.

Porque empiezas a olvidar.

Es inevitable.

Era cuestión de tiempo.

Viste de cerca como las cosas se enfriaban.

Se opacaban.

Viste de cerca como se alejaba.

¿O soy yo quien se alejaba?

Esto de tener que lidiar con nosotros.

Esto de querer recuperar recuerdos.

Pero llegan pocos.

Nulos.

Superficiales.

¿Dónde quedó enero?

Nos refugiamos.

Nos comprimimos.

Nos angustiamos.