Teníamos horas de viaje esperándonos.
Distancias efímeras pero eternas que se llenaban de campos y campos de maíz
De pasto.
De lagos y lagunas.
De mar.
Pueblitos que van tomando otra cultura.
Otro idioma que no comprendes pero quieres hacerlo.
Estas lejos.
Estas a la mitad.
No sabes realmente donde estás.
Te dedicas a ver nubes y su espesor.
El movimiento y su constancia.
El paso casi estático del tiempo.
Y cómo el sol se esconde por detrás .
Tímido y seductor.