Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

El insufrible acto de creer en el destino

Se cree que muchas cosas que nos pasan, por no decir todas, son consecuencia de nuestros actos

Que las decisiones que tomamos nos conducen involuntariamente a cierto hecho garrafante, a un destino sin ánimos de ser medido, de ser controlado.Algunas cosas solo deben pasar.

Pero piensas y sobre piensas la situación de tal forma que llegas a pensar que pudo ser distinto.

Que siempre puede suceder lo contrario

Que siempre hay otro camino

La verdad es que lq.os hechos que creíamos que podíamos evitar de tal o cual forma no van a ser evitables

Jamás

Porque ella andaba siempre desprendida de sí misma

Teniendo la cabeza en cualquier otro lugar o dimensión que no fuera el ahora

Pensando en lo anterior o lo posterior

A veces o muchas veces, simplemente no pensando 

Su teléfono que cayó con tal precisión que la punta de la pata de la mesa de la cafetería chocó con la parte central de la pantalla de su teléfono, el cual, cabe mencionar, había adquirido hace apenas 3 semanas.

Creó entonces esta textura vidriosa que a medida que sus dedos la rozaban, se iba despedazando de a poquitos

Esta figura dramática de un golpe dibujaba una araña empedernida en existir en el propio material inservible y tan indispensable del aparato

Fruto de un descuido

Fruto de la precariedad de atención en sus acciones

Tal vez era sólo cuestión de tiempo para que esto sucediera

Para qué la angustia de sentirse tan pequeña ante un objeto aún más pequeño, la consumiera por dentro

Volviendo así a lo mismo: a pensamientos insensatos fuera de lugar o sentido

Angustia que nunca que va

Que nunca se queda

Que flota por el mundo que ha creado en espacios vacíos de su existencia.

En espacios determinados por el insufrible acto de creer en el destino

Aquel que la contamina de contrariedades indecentes y poco prudentes.

El hecho indiscutible es que no puede hacer nada al respecto

No en ese preciso momento de no variación, de no maleabilidad

Lo que sí puede hacer saliendo de la facultad, es comprarse una mica para evitar que el golpe avancé en su intención y termine con la parte fundamental del aparato: la pantalla táctil 

La segunda cosa que puede hacer es darse otra oportunidad con él: comprarse otra pantalla

Estafar al destino de tal forma que pueda suprimirlo

Una burla

Un descaro de aquella jovencita que siempre quiso culparlo en innumerables intento de adorno a los hechos, en situaciones pasadas y de mayor descuido.

Aún sin poder hacer nada, y sin gestó alguno en su rostro, ella vuelve a clase, se limpia la cara, se sujeta el cabello y sigue con su vida.