Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Intento de beso


Él la seguía buscando después de tanto tiempo.

Después de tantas idas y venidas.

La esperaba.

En la misma ciudad.

Los mismos callejones.

Las mismas esquinas que recuerdan besos de reencuentros y despedidas.

Porque asi siempre fue.

Y un tiempo fueron buenos a distancia.

Y luego eran otros tiempos.

Otras necesidades.

Falta de comunicación.

Falta de amor.

Se subieron al taxi en silencio. Se sentaron en cada extremo. Sin tocarse. Sin mirarse.

Era extraño estar de esa forma. Él que aún la quería tanto. Ella que ya lo había olvidado.

Pero ambos se continuaban mintiendo.

Él ya no la queria de esa forma, era un simple capricho del niño empedernido que no lo soltaba.

Ella tampoco lo había olvidado, solo creó aquella idea para poder sobrellevar la pereza de estar distanciados.

No hablaron en todo en camino. El taxi los dejó en la entrada de la villa. Caminaron. Despacio. Con frío.

Finalmente hablaron en la puerta de su casa. De ellos y no de ellos.

De lo que olvidaron, de lo que jugó a favor y en contra.

Se abrazaron fuertemente.

Intento de beso. 

Lo alejó por inercia.

Lo vio irse.

Y no hubo último beso, no hubo último error o acierto.

No hubo nada mas que un triste muchacho caminando a casa a las 3 de la madrugada.