Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Banalidades y no gravedades

Si pudieras abrir tus ojos, tu boca, tus manos.

Si pudieras mover tan solo algún musculo de tu débil y viejo aparente cuerpo.

Estas atrapado en mi. Alergizado de mis alergias, de mis manías y ansiedades.

En esta eterna inmovilidad, que no hace nada más que dejarnos libres aunque nosotros no lo queramos así.

Estás dentro de ese cajón que te priva y me entorpece. Aquel que nos hace pensar demasiado, en todo y en nada, como solemos ser.

Todo y nada.

Y a veces estamos aquí, a veces soy muy dispersa para estar.

Luego yo estaré allá y tu seguirás aquí. Y tal vez cuando yo esté aquí tu ya no estés acá. O tal vez pensaremos de buena forma y nos imaginaremos estando allá, o aquí, pero juntos, más no revueltos.

El extraño caso de esa gente que revuelve todo, que lo hace todo más complicado de lo necesario.

Las cosas como son. Sin decoraciones, ni aditivos. Ni siquiera una sugerencia tímida de algún iluso que no comprende la NO GRAVEDAD del asunto suponiendo que el correcto antónimo no existiese.

Porque no pasa nada.

Porque cosas pasan y dejan de pasar. Y mientras vamos por ahí pensando en lo que está pasando y dejará de pasar, se nos van los meses, las semanas, los días y últimas horas si, fueron bellas pero tediosas esas últimas horas.

Y después el tiempo podrá pasar lento o rápido. Todo dependerá del día, de la situación, de nuestros ánimos en querer o no querer continuar.

Así, así de banal.

Como muchas de las cosas que pienso en el día, y sigo pensando en los días que quedan.

Lo cierto es que no quieres hablar de tiempo. Pero si de planes. Ponerles nombre.

Porque todo merece un nombre.

Planes que se harán, que quedarán en el aire. Como aquellas cosas que no nos decimos, por miedo, por jugar, por continuar con la banalidad de nuestras vidas.

No te quejas. No hay porqué quejarse. Con lo lindo que es sonreír y reír. Y viceversa. Y de muchas formas. Y a colores, o en blanco y negro.

Deja de cuestionarte,

se pasa el tiempo,

déjalo pasar,

dejemos ir y disfrutar.