El siguiente relato sucede en un escenario dividido. Los participantes/practicantes de actuación no saben con quién les tocará la escena. No hubo requerimiento de alguna presentación previa o ensayo de urgencia que pueda presentarlos.
Eso nunca fue una opción.
Llega el día. La presentación oficial de la puesta en escena. Ellos siguen sin verse, lucen preocupados y nerviosos de no saber con qué persona estarán tratando los 10 minutos que esten con las luces sobre sus cabezas.
La directora se rehusa en presentarlos. La gente del staff asume que es por algún experimento social o una cuestión conceptual, y deciden confiar en ella.
Él está a un lado del escenario. Ella está en el otro. No pueden verse, todo está muy oscuro. La directora sonríe satisfecha.
Se termina de hacer la 3ra llamada. El murmullo de las personas cesa. Canción de inicio junto con una breve descripción de la corta obra. El nombre de la directora, la productora y nada más.
Se abre el telón.
Él la ve. Ella lo ve.
Ambas expresiones cambian al instante.
No hay marcha atrás.
Claudia abre la puerta de la habitación de su pensión. Se acaba de mudar por lo que tiene aún las cajas a un costado de la cama de madera. Tira su bolso en la cama. Se detiene por un segundo y luego se acerca rápidamente a la mesita que está a un extremo del cuarto con una botella de vino sobre ella por abrir.
La toma entre sus manos, la deja en la mesa. Busca rápidamente en el cajón de la mesita de noche un sacacorchos, lo encuentra y procede a abrir la botella cuando en eso, su celular empieza a sonar. Está en el bolso. Deja rápidamente lo que está haciendo y busca como loca su celular. Lo encuentra. Es él.
CLAUDIA: ¿Aló? (Responde tranquila mientras sonríe a medias en señal de nerviosismo)
BENJAMIN: Hola…
(Silencio) Claudia no sabe que decir a continuación.
BENJAMIN: ¿Qué haces?
CLAUDIA: Ehm, nada, llegaba al depa (alarga las palabras mientras le hecha un vistazo a la botella de vino sobre la mesita) y tu?
BENJAMIN: Sentado en la puerta de mi casa…
CLAUDIA: ¿Te olvidaste las llaves?
BENJAMIN: Simplemente no puedo entrar (silencio) estoy pensando mucho en ti.
Claudia cubre una parte del teléfono y, mientras el escenario va iluminando solo el espacio donde ella está sentada, se voltea y le habla al público.
CLAUDIA: ¿Clásico no? (risa sarcástica) Es como si tuvieran un manual para ser un ex, un tipo de guía con pasos que deben seguir para ser un buen ex, es decir, un reverendo maestro de la manipulación. (mira al publico confundida) Bueno quizás no, de hecho no. Esta es una versión de mi que tiene esa manía de hacer que todo parezca ir en mi contra, autoconvertirme en el centro del universo donde aquel ex quiere seducirme a tener un bendito remember con él. (mira al publico confundida) En teoría… solo me ha dicho que piensa en mi, es decir, quien no piensa en alguien luego de haberse visto después de mucho tiempo.
Claudia quita su mano del teléfono. Las luces vuelven a la normalidad y regresa a la conversación que estaba teniendo.
BENJAMIN: ¿Hace cuánto no nos veíamos ah?
CLAUDIA: No tengo idea.
BENJAMIN: Si, fue hace bastante…
(Silencio prolongado) Claudia solo sostiene el teléfono pegado a la oreja, mientras mira el vacío en señal de recuerdo.
CLAUDIA: No puedo dormir
BENJAMIN: No puedo entrar a mi casa.
Benjamín sale del escenario. Las luces bajan. Claudia esta a un costado, se acerca a la mesita y termina de abrir la botella de vino. Benjamín entra jalando una colchón y lo pone a un costado. Se sienta y espera. No la mira.
Las luces suben pero solo están iluminando el lado de Claudia, quien se sirve una copa de vino y la disfruta. Se voltea y rompe la 4ta pared, nuevamente.
CLAUDIA: Saben.. solía tener su número guardado como “NO CONTESTAR”. Tremenda niña ¿no? Seguro todos acá lo han hecho, o han hecho algo parecido, o al menos lo han pensado, así que nada de tirar la primera piedra.
(Silencio) Claudia se mira las uñas
CLAUDIA: Con Benjamín pasé todas las posibles fases después de una ruptura. Lo bloquee de Facebook, luego solo no estaba dentro de mis amigos ( da un sorbo )
Después de un tiempo volvimos a hablar, naturalmente. Éramos amigos claro. Ese tipo de amigos que habla por horas en la madrugada, que ven películas hasta tarde en la cama ( sonríe) y que se asfixian con almohadones. ( lo mira, se abraza) Benjamín siguió estando en mi vida por mucho tiempo, y creo que finalmente me doy cuenta que quizás yo lo permitía porque así quería.
Finalmente ( mira la copa de vino) alguien tenía que cagar esa inexistente relación de amigos entre los dos no?
La luces bajan lentamente y una canción instrumental empieza a sonar como fondo. Calmada, Claudia termina la copa de vino, la deja en la mesa. Se suelta el cabello y va a echarse al colchón donde Benjamín esta sentado. La musica cesa, las luces iluminan un espacio que ya no está dividido.
El público luce sorprendido pero atento.
Benjamín está sentado en el borde de la cama. Sostiene con los dedos de su mano izquierda un cigarro a medio consumir. Claudia aún duerme, acurrucada en la esquina superior del lado derecho de la cama con una sábana blanca cubriendo la mitad de su cuerpo.
Benjamín mira la hora, mueve la cabeza de un lado a otro y le da una piteada. Claudia hace algunos gemidos. Benjamin voltea rápidamente a observarla, pero Claudia solo cambia de posición. Benjamin se levanta sin hacer mucho ruido y empieza a caminar por la habitación. Se detiene y mira al público.
BENJAMIN: Esta es mi dulce novia durmiendo ( en tono sarcástico, sonríe, mira el reloj nuevamente) está tarde para su entrevista de trabajo.
¿Parece calmada y tierna no? ( la mira) Escuchen esos irritantes sonidos durante casi 3 años y no dirán lo mismo, los detesto… Pienso que estamos en esa etapa en cada relación donde la costumbre de estar con el otro se vuelve un fastidio, y las peculiares que nos encantaban de tu pareja se vuelven repetitivos defectos que queremos cambiar. ¿Es normal no? Es solo una fase.
Benjamin se acerca a la puerta, la abre y la cierra con fuerza. Claudia se levanta en un salto.
CLAUDIA: ¡¿Mierda que hora es?! ( se levanta como puede, revisa su teléfono y empieza a hacerse una cola y acomodar sus papeles) Eres un imbecil te dije que me despertaras.
BENJAMÍN: Buenos días a ti también
Claudia corre por la habitación con el bolso en la mano, se pone los tacos
BENJAMÍN: ¿Vienes para almorzar?
CLAUDIA: No puedo (sigue revisando unos papeles)
Ambos se quedan sin decir nada. Silencio total en la sala.
El público, el staff de producción, yo.
Todos esperando, observando.
Algo ha pasado.
El le sonríe con ternura, ella derrama una lágrima.
CONTINUARÁ
