Aquellantonia

Vuela el sonido del mar

Andamos apurados

Entonces, nos convertimos en ciudadanos promedio.

Aquellos que tocan la bocina si un carro se cruza muy cerca.

O solo si se cruza.

– ¿Porqué se cruza en primer lugar? – digo alzando la voz porque puedo, mientras él se ríe y voltea la cabeza.

Sucede también que el auto de adelante para de la nada y sin avisar.

Luego, tocamos bocina si el carro que esta adelante se para, de la nada y sin avisar, para recoger o dear a un pasajero. No tardará mas de un minuto. Pero te molesta, te irrita, porque lógicamente, estas apurado.

Y asi pasa, andas apurado.

Apurado y molesto al manejar. Porque la ciudad tiene muchos carros, las distancias se vuelven eternas a causa de estos. Y bueno, el embotellamiento lo hace todo más complicado.

Pero si piensas en las causas de estas benditas consecuencias, no es de esa forma, ni de ninguna. No realmente.

El embotellamiento no es lo único que esta mal en esta ciudad. Puede que sean las leyes. Si, esas de manejo que existen pero que prefieres obviarlas «a veces».

Puede que sean los buses que no respetan su carril y con tal de ahorrar unos cuantos minutos generan mucho más tráfico del que ya existe.

Claro, el tiempo es dinero. Lo sabemos perfectamente.

Pero ¿Cuanto daño hace que llegues a tu destino a las 8:50 (por poner un numero) a llegar a las 8:55?

Son minutos.

Pueden cambiar muchas cosas.

Pueden hasta salvar vidas.

Deja de molestarte, ciudadano promedio, esta es la ciudad en la que vives. Deja de criticarla y empieza a seguir las leyes de tránsito. Deja de pasarte en amarillo super apurado, de cuadrarte en sitios no autorizados, de respetar los paraderos, respetar las señalizaciones.

Respetar en general.

Quizás entonces, poco a poco, el ciudadano promedio sea alguien que sonríe, que enciende la radio o conecta su teléfono y pone una canción que le gusta. Que canta y deja pasar a un peatón precavido, asi esto signifique que aguante la cola por menos de 30 segundos.

Si, son segundos.

Entonces vuelves a tocar la bocina. Por joder. Por impaciencia.

Estimado ciudadano promedio: los carros no van a avanzar si el semáforo está en rojo o si se ha armado el real tráfico justo delante suyo, si sigues tocando la bocina.

Asi que puedes tocar cuantas veces quieras la bocina (preferiríamos que no lo hagas) y la cuestión no mejorará.

Andamos con apuro, con molestia, con cansancio.

¿No estás cansado de estar cansado?